Desde el puerto de Comodoro Rivadavia se han adoptado recaudos en salvaguarda de la estructura, a partir de la erosión que ha provocado en estos 10 años la actividad de transporte de determinados productos que se exportan, particularmente en lo relativo al cemento elaborado por Petroquímica que sale desde aquí o a los ingresos de la materia prima para este producto.
Desde el puerto de Comodoro Rivadavia se han adoptado recaudos en salvaguarda de la estructura, a partir de la erosión que ha provocado en estos 10 años la actividad de transporte de determinados productos que se exportan, particularmente en lo relativo al cemento elaborado por Petroquímica que sale desde aquí o a los ingresos de la materia prima para este producto.
Se trata de uno de las principales cargas que se da en el puerto de esta ciudad, pero el deterioro del muelle ha sido referido como un signo de alerta por diversos usuarios de la terminal y prestatarios de servicios, a fin de que se obtengan las obras necesarias de mantenimiento y un mayor cuidado en el uso.
El año pasado ingresaron al puerto comodorense unas 34.256 toneladas de escoria, que es la materia prima para la elaboración del cemento que la empresa Petroquímica produce, abasteciendo tanto al mercado interno como a países de la región.
Por ello es que ese ingreso permitió luego la salida de 13.299 toneladas de cemento y otras 10.894 toneladas del mismo producto destinada a exportación, entre cuyos países se cuenta principalmente Ecuador.
De este modo, la empresa cementera es una de las principales usuarias del muelle de ultramar, ya que representa una buena proporción sobre un movimiento total registrado el año pasado en el orden de las 107.000 toneladas.
De todos modos, el acopio de material sobre el muelle y las técnicas de carga y traslado han motivado deterioros que diversos usuarios han advertido y cuestionado ante este medio, señalándose principalmente el uso de pala cargadora sobre el muelle (erosionando la loza del mismo), por lo que P&P trasladó la consulta hacia la Administración Portuaria. Desde este ámbito se informó que se ha exigido a la empresa el uso de cinta transportadora y tolvas para sus maniobras, adoptándose mientras tanto una serie de medidas para sistematizar la operatoria asegurando la preservación de las instalaciones. Entre éstas, se fijaron máximos de peso de 4,5 toneladas por metro cuadrado, estipulándose además mayores tarifas para el caso de no seguir adecuadamente los procedimientos establecidos.
Pesca a media agua
Por otro lado, la operatoria con poteros de la milla 201 recientemente habilitada por SENASA no tendrá por ahora mayor repercusión en los hechos, según se admitió, habida cuenta de que el mercado internacional y los bajos precios del calamar han desalentado la continuidad de las operaciones, según se observa con las empresas que operan en el interior del litoral marítimo.
Por ahora se mantiene la actividad con las descargas de langostino y merluza que están realizando algunas embarcaciones en la zona, según se precisó, si bien en relación al primero no hay mayores indicios positivos. En ese tema, se consultó a referentes del sector pesquero si este año se puede aguardar una buena zafra del langostino en aguas nacionales, que podrían abrirse a partir de mediados del mes próximo, según se especula. Sin embargo, también en esta especie el bajo precio internacional, con una cotización del orden de los 6 dólares por kilo y un piso que aun podría caer más, no se guarda demasiado entusiasmo con lo que pueda pasar, más allá de que desde el punto de vista biológico no se esperan grandes inconvenientes.
Ver Puerto de Comodoro Rivadavia en NUESTROMAR
04/06/07
PESCA & PUERTOS

