El coronel de marina fue uno de los héroes que lucho junto al almirante Brown en el río de La Plata por la independencia argentina.
El coronel de marina fue uno de los héroes que lucho junto al almirante Brown en el río de La Plata por la independencia argentina.
BUENOS AIRES – La Armada Argentina y el Instituto Nacional Browniano recordaron el pasado 25 de julio el 173º aniversario del fallecimiento del Coronel de Marina Tomás Espora.
La ceremonia fue presidida por el director de Sistemas de Apoyo de la Armada, contralmirante Alejandro Guillermo Maegli, acompañado por el presidente browniano, capitán de navío retirado Jorge Bergallo.
También estuvieron el abanderado y los escoltas de la Escuela Nº 4 “Tomás Espora” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En su alocución, el capitán Bergallo resaltó la figura de Tomas Domingo de los Dolores Espora, quien falleció en el mismo lugar en donde se desarrolló su homenaje, “en uno de los cuartos cuya ventana da a este espacio cambió por última vez de fondeadero, se movió hacia el espacio eterno de la gloria y por estos mismos pórticos ingresó el almirante Don Guillermo Brown a despedir a uno de sus más admirados subordinados”.
“Espora fue un héroe de verdad. Constituye un ejemplo de valor militar. Sus hazañas parecieran inventadas para algún personaje de novela o cine, sin embargo eran las de un hombre que vivió en esta casa y que murió sin que nadie se enterara. ¡Qué ironía la vida de este héroe! Si hubiera muerto durante el asalto a la Colonia, en Los Pozos, Quilmes o en los Bajíos de Arreguy habría llamado la atención de la población. Pero sobrevivió. Murió en su cama como la mayoría de los mortales”, dijo.
Al pie del busto de Espora, el contralmirante Maegli y Bergallo colocaron una ofrenda floral mientras la Banda de Música de la Armada efectuó un toque de silencio.
Una vida corta y gloriosa
El 25 de julio de 1835, a los 35 años, falleció por causa de una grave enfermedad el coronel de marina Tomas Domingo de los Dolores Espora en su casa de la avenida Caseros al 2523. Dejó a una esposa y cuatro hijos.
Actualmente, allí funciona el Museo Naval de Buenos Aires. La vivienda está en Los Corrales del Sur, barrio de las afueras que fuera habitado también en aquel entonces, y desde 1797, por la familia de Remedios de Escalada de San Martín, zona de quintas también conocida como los Altos de Escalada. Fue el lugar elegido por Espora para radicarse y pasar sus últimos días.
Esta es la única casa de un héroe naval que aún permanece en pie gracias a los descendientes de la familia Podestá que fueron los últimos propietarios y que en 1959 la donaran al Estado argentino para que funcione el museo. Voluntad que se cumplió a partir de 1963 cuando la Armada Argentina refaccionó y rehabilitó este edificio.
Espora fue un héroe de nuestra independencia y de la del Perú; subordinado de Brown, San Martín y Bouchard, y el primer argentino en dar la vuelta al mundo en un barco con nuestra bandera. Fue, además, uno de los comandantes más aguerridos y eficientes en la guerra contra el imperio del Brasil.
Con sólo 15 años se alistó y embarcó en la corbeta “Halcón” que, bajo el comando de Hipólito Bouchard, integraba la fuerza naval corsaria que fue a atacar a los españoles en las costas sudamericanas del Pacífico bajo el comando superior del almirante Brown. Combatieron contra muchos buques y atacaron las fortalezas de El Callao y Guayaquil.
En 1817 volvió a zarpar a las órdenes de Bouchard, en la fragata “La Argentina”. Esta campaña duró dos años y lo llevó por las costas africanas y asiáticas, por los océanos Índico y Pacífico y culminó en Valparaíso (Chile) luego de dar la vuelta al mundo.
De regreso en Chile integró la Expedición Libertadora del general San Martín al Perú y luego permaneció allí integrando la naciente Armada de ese país.
Regresó a Buenos Aires en 1825, cuando el comienzo de la guerra con el Brasil era inminente. Integró la fuerza naval comandada por Brown siendo comandante de la “25 de Mayo” desde donde Brown condujo toda su fuerza. Participó de la mayoría de los combates.
Guillermo Brown dijo: “Considero la espada de este valiente oficial una de las primeras de América y más de una vez admiré su conducta en el peligro. Es lástima que un marino tan ilustre haya pertenecido a un país que todavía no sabe valorar los servicios de sus buenos hijos”.
04/08/08
GACETA MARINERA

