Este ha sido el verano austral más activo en la historia de las expediciones a la Antártida, con decenas de esquiadores que han arribado al extremo sur de la Tierra y más allá para conmemorar el centenario de la llegada al Polo Sur.
Este ha sido el verano austral más activo en la historia de las expediciones a la Antártida, con decenas de esquiadores que han arribado al extremo sur de la Tierra y más allá para conmemorar el centenario de la llegada al Polo Sur. De estos, unos 20 equipos han arribado al polo desde el costado sudamericano del continente helado y hay uno que partió de ese mismo lado y ha cumplido su cometido el viernes: el de los australianos Justin Jones y James Castrission, que esquiaron al Polo Sur y regresaron a su punto de partida sin ningún tipo de ayuda. El noruego Alexsander Gamme se reunió con los australianos en un sitio enclavado a un kilómetro del borde de la plataforma de hielo en la ensenada Hercules, con el fin de compartir con ellos el récord de ser los primeros en esquiar al polo y de vuelta sin apoyo (sin cometas para propulsarse, motores, ni perros; el uso de estos últimos ya está prohibido) y sin respaldo (reservas de suministros a lo largo de la ruta). Los tres hombres han esquiado más de 85 días y mucho más adentro en el continente que la británica Felicity Aston, que el lunes 23 pasado llegó a la ensenada Hercules tras esquiar durante 59 días y recorrer más de 1.610 kilómetros. Con su hazaña, Aston es la primera mujer en cruzar la Antártida sola caminando. Aston recibió desde el aire dos descargas de suministros, lo cual le permitió arrastrar trineos un poco más livianos. “En mi opinión, todas estas expediciones son notables. Esto es muy difícil de hacer, todo esto y por lo tanto no me gusta mucho destacar las diferencias entre ellos… como que es una falta de respeto al esfuerzo que la gente trae a esto. Hay muchas dificultades logísticas allá”, dijo Peter McDowell, que administra las operaciones de la compañía Antarctic Logistics & Expeditions desde Punta Arenas, Chile. Justin Jones y James Castrission tuvieron que soportar durante 89 días fuertes nevadas y vientos de hasta 70 kilómetros por hora, con una temperatura de 25 grados bajo cero. Los hombres están a la espera de un vuelo de la Antártida, que les llevará a Chile para someterse a exámenes médicos antes de regresar a Australia la próxima semana. Los aventureros australianos están familiarizados con los deportes extremos, estuvieron 62 días a bordo de un kayak a fines de 2007 para cruzar el mar de Tasmania, un viaje de 3.300 kilómetros. 30/01/12 LA CAPITAL
