El Comité de Decisiones de la Autoridad de Protección Ambiental (EPA) resolvió denegar el consentimiento marino a Trans-Tasman Resources Ltd (ITR) para desarrollar un proyecto de extracción de arena de hierro en el sur de Taranaki Bight.
El Comité de Decisiones de la Autoridad de Protección Ambiental (EPA) resolvió denegar el consentimiento marino a Trans-Tasman Resources Ltd (ITR) para desarrollar un proyecto de extracción de arena de hierro en el sur de Taranaki Bight.
El Comité citó como razón principal la incertidumbre en torno al alcance y la importancia de los posibles efectos ambientales negativos, y aquellos sobre los intereses existentes (tales como los intereses pesqueros y de los iwi).
Además, argumentó no estar convencida de que la capacidad de sustento para las vidas del medio ambiente estaría salvaguardada, o que los efectos adversos de la propuesta podrían evitarse, corregirse o mitigarse, dada la incertidumbre y la insuficiencia de la información presentada.
Trans-Tasman Resources dijo que estaban “extremadamente decepcionados” con la decisión adoptada.
“Hemos puesto una cantidad significativa de tiempo y esfuerzo en el desarrollo de este proyecto, incluyendo la consulta con las comunidades locales y los iwi, y llevamos a cabo una investigación científica detallada para evaluar los impactos ambientales del proyecto”, señaló el presidente ejecutivo de TTR, Tim Crossley.
La compañía planeaba realizar operaciones de extracción y procesamiento de mineral de hierro en un área de 65,76 kilómetros cuadrados, situada entre 22 y 36 kilómetros (12 y 19 millas náuticas) en alta mar al sur de Taranaki Bight.
La solicitud de consentimiento marino fue la primera en ser procesada por la EPA bajo la nueva legislación de la Zona Económica Exclusiva que entró en vigor en junio del año pasado.
El presidente de la EPA, Kerry Prendergast, agradeció al Comité de Decisiones (DMR) su análisis de la solicitud, que involucró cuestiones complejas y un gran volumen de información y presentaciones públicas.
Grupos ambientalistas, empresas pesqueras y tribus maoríes indígenas locales expresaron su oposición al proyecto por el daño potencial al medio ambiente, mamíferos marinos y poblaciones de peces.
El Comité recibió 4.850 presentaciones y celebró reuniones en Wellington, Hamilton, Whanganui, Pariroa Marae (Hawera) y New Plymouth durante el curso de la audiencia de 25 días.
Con respecto a la incertidumbre, el DMC consideró si el enfoque de gestión adaptativo propuesto por el solicitante justificaba la aceptación de la solicitud.
El Comité determinó que las condiciones propuestas por el solicitante (incluido el enfoque de gestión adaptativo) no eran lo suficientemente seguras o sólidas como para aprobar la solicitud, dada la incertidumbre y la insuficiencia de la información presentada acerca de los posibles efectos adversos.
También opinó que faltaba claridad acerca del alcance de los beneficios económicos para Nueva Zelanda, más allá de las regalías e impuestos y el valor económico de los efectos adversos.
Ahora entra en vigor un período de 15 días laborales para presentar una apelación ante el Tribunal Superior, que puede hacerse solo sobre cuestiones de derecho. (Fis.com)
20/06/14

