Los principales postulantes para suceder a Néstor Kirchner dijeron cómo promocionarían las exportaciones, qué harían con las retenciones y cuál sería su estrategia de negociación internacional.
Los principales postulantes para suceder a Néstor Kirchner dijeron cómo promocionarían las exportaciones, qué harían con las retenciones y cuál sería su estrategia de negociación internacional.
Cada embajada del país será una oficina comercial argentina ante el mundo.
¡Abajo las retenciones!
El Mercosur será la prioridad.
¿Novedades? Prácticamente ninguna. Lejos de propuestas originales e innovadoras, los principales candidatos presidenciales apelan a viejos enunciados a la hora de referirse a sus planes para el comercio exterior.
Sin importar a qué partido o coalición pertenezcan, quienes el próximo domingo competirán para suceder a Néstor Kirchner enumeran medidas similares y explican poco sobre cómo lograrán transformar el comercio exterior en uno de los pilares centrales de sus hipotéticas gestiones.
LA NACION consultó a Cristina Fernández de Kirchner (Frente para la Victoria), Elisa Carrió (Coalición Cívica), Roberto Lavagna (UNA) y Ricardo López Murphy (Recrear). La senadora oficialista fue la única que no respondió (sobre lo que se informa por separado).
Fiel a su estilo, Carrió fue terminante cuando se le preguntó qué lugar ocuparía el comercio exterior en una eventual presidencia a su cargo.
"La Argentina debe dejar atrás las falsas opciones que en el pasado la han llevado al fracaso, entre ellas: «Mercado interno vs. país exportador». No hay mercado interno bien abastecido con empresas que no son competitivas en el nivel internacional, ni posibilidades de exportar sin empresas locales fuertes y mano de obra sana, bien alimentada y educada", sostuvo.
La líder de ARI agregó: "En el mundo global en que vivimos, una política exportadora agresiva es una parte esencial del desarrollo de un mercado interno fuerte, y viceversa. Para ello hay que pasar de una falsa competitividad basada en la devaluación del nivel de vida de los argentinos para pasar a una competitividad basada en la calificación laboral y el desarrollo científico, tecnológico y productivo de cadenas de valor en todos los sectores de la economía, sin distinción".
Julián Obiglio, diputado nacional de Recrear y uno de los referentes de López Murphy para el área de comercio internacional, criticó a la actual administración.
"Considerar que el aumento en las exportaciones es producto del gobierno de Kirchner es otorgarle al aprendiz de brujo la capacidad para hacer llover", espetó.
El legislador agregó que el Gobierno "se está beneficiando de un ciclo ascendente en la economía mundial, motorizado por la creciente demanda de insumos de China y de la India. Ambos gigantes son los que mantienen la demanda para productos primarios y manufacturas de origen agropecuario (MOA)".
Luego, fustigó la falta de acción del oficialismo. "¿Qué está haciendo para aprovechar la coyuntura positiva? Poco y nada", dijo.
Respecto de la promoción de las exportaciones, destacó que tanto Internet como las representaciones diplomáticas son "las herramientas más baratas y eficientes" para llevar adelante esa tarea, y que por esa razón es necesario reforzarlas.
Según la visión del referente lopezmurphista, "el problema está dentro de la República Argentina, donde conviven múltiples burocracias estatales".
Citó como ejemplo "la superposición de tareas entre diferentes organismos, como la Subsecretaría de Comercio Internacional, la Fundación ExportAr, la Sepyme, y distintas fundaciones como ProArgentina, ProMendoza, ProCórdoba, la Secretaría de Comercio de alguna gobernación, y, ¿por qué no?, también la de alguna intendencia. Todas peleando por sus pequeños espacios de poder y esferas de influencia".
Ausencias costosas
Aunque admitió que "el trabajo que se realiza en el país es muy positivo y destacable, y el apoyo que cada estructura gubernamental da a los productores y exportadores es muy valioso", Obiglio dijo que es necesario "promover las exportaciones de Ezeiza para afuera".
"Cada feria internacional en la que no hay un stand de la Argentina son negocios que estamos perdiendo. El mercado externo es una inagotable demanda para nuestros productores si sabemos ir a encontrar la demanda. Vivir con lo nuestro es una utopía. Preocuparse por la cuota Hilton es preocuparse por una gota de agua dulce en el mar. Cada vez más los destinos no tradicionales ofrecen oportunidades de negocios para nuestros productores. Lo que se debe hacer es explorar las fronteras de nuestras exportaciones y extenderlas. Por ejemplo, entre los diez principales compradores de aceite argentino figuran cinco países asiáticos y dos africanos", dijo Obiglio.
Lavagna, por su parte, resumió su propuesta para el sector.
"Buscamos consolidar a la Argentina entre los principales exportadores de carne, lácteos y vinos de alta calidad. También debemos recuperar dinamismo y protagonismo en los mercados de frutas, pollos, carnes alternativas, textiles naturales, yerba, té, café y tabaco. Para lograrlo hay que consolidar un marco macro que incentive la producción de bienes y servicios en general y que garantice una tasa de cambio competitiva que proteja el trabajo de los argentinos sin crear distorsiones, bajas tasas de interés que alienten la inversión y la producción vis-a-vis la obtención de rentas financieras."
Alejandro Rodríguez, vocero político del ex ministro de Economía, explicó que, como "inspirador y uno de los primeros impulsores del Mercosur", Lavagna está convencido de que "no hay política exterior que pueda prescindir del Mercosur", pero destacó que en los últimos tres años el tema ha estado "muy sesgado con Venezuela, por ejemplo".
"El ingreso de ningún país puede desvirtuar los principios de democracia y economía de libre mercado que caracterizan al Mercosur, y el presidente venezolano, Hugo Chávez, todo el tiempo habla de economía socialista. Es necesario reimpulsar el bloque como ámbito político y comercial de desarrollo estratégico", comentó.
Negociaciones
¿Qué política aplicarían los candidatos frente a las negociaciones internacionales? ¿Privilegiarían el ámbito multilateral o los acuerdos bilaterales?
"Lavagna siempre sostuvo que una integración Norte-Sur sólo puede consolidarse si se salvan asimetrías, como los fuertes subsidios agrícolas e industriales que aplican las naciones más desarrolladas. Por otra parte, tras el fracaso de la Ronda de Doha, Europa debería destinar una buena porción de sus fondos estructurales para fortalecer la infraestructura del Mercosur, si es que quiere contribuir a mejorar el intercambio", respondió el vocero de Lavagna.
Carrió defendió la necesidad de insistir con una "justa apertura de los mercados para los productos agropecuarios en el marco de Doha", pero alertó que para ello es "imprescindible una política coherente".
"Si pedimos que nos abran los mercados del mundo, debemos tener nuestras exportaciones con retenciones bajas y ser un proveedor confiable", sostuvo.
Según la candidata presidencial de la Coalición Cívica, "debemos ir hacia un esquema de comercio lo más libre posible, donde el Gobierno no intervenga para decidir quiénes exportan, generando corrupción y prebendas".
Mercosur
Al igual que sus principales competidores, destacó la importancia del Mercosur. "Nuestra opción en política exterior es en favor del Mercosur y, a través de él, a la constitución de una Unión Sudamericana no sólo económica sino política. Pero no la concebimos como una barrera que nos separe del mundo, como hace cierto nacionalismo populista, autoritario y corporativo, sino como un puente que nos integre a él. Impulsaremos los acuerdos de libre comercio desde el Mercosur. Creemos que ésa es la vía para una mejor negociación, sólida y conveniente para nuestro país."
Agregó que en una eventual presidencia, evaluaría "sin prejuicios" todas las alternativas de integración comercial que se presenten, aunque privilegiaría el eje Sur-Sur, India, China y Sudáfrica.
El ex ministro de Economía radical López Murphy cree que la Argentina "necesita revaluar en profundidad su estrategia negociadora multilateral, proponerse objetivos claros en materia de supervisión de los compromisos tomados por otros países y establecer nuevos parámetros tanto en términos de alianzas como de tácticas negociadoras".
Obiglio explicó a LA NACION que, para crecer, la Argentina "deberá transformarse en un gran país exportador" y que una de las condiciones necesarias para exportar es que "nuestros socios comerciales les den a nuestros productos acceso a sus mercados".
El referente de Recrear dijo que "todos los acuerdos de integración y liberalización comercial son beneficiosos", y que por ello "la Argentina debe promover una estrategia multipolar que no excluya negociaciones simultáneas y secuenciales sobre diferentes frentes, principalmente el Nafta, la Unión Europea, el Mercosur, el resto de América latina y el marco multilateral".
Luego, llegó otra crítica. "Los países que negocian bien obtienen mayor acceso para sus exportaciones.
a los mercados extranjeros y los que negocian mal penalizan sus exportaciones y atrasan su crecimiento económico. La evidencia histórica es que la Argentina no ha sabido utilizar con eficacia el foro multilateral por diversas razones", dijo. López Murphy defiende con ahínco una idea: "La incorporación de la Argentina a acuerdos regionales no debe excluir la búsqueda de la ampliación de las fronteras de nuestro comercio exterior en un marco multilateral".
¿Y las retenciones?
"Este gobierno no sólo fue paranoico, imaginando conspiraciones y sintiéndose perseguido, sino que también es esquizofrénico. Por un lado negocia en múltiples foros por reducciones arancelarias, pero por otro lado coloca un impuesto a la exportación. Las retenciones son un impuesto a la exportación que penaliza a los más eficientes. Es inaudito. Limita las posibilidades de crecimiento. Recorta la inversión privada. Las retenciones a las exportaciones deben ser eliminadas en forma progresiva, pero definitiva", repiten en Recrear.
Carrió dijo a LA NACION: "Hay que dejar de perseguir a quienes generan cadenas de valor. Con cada productor que se pasa de la producción de carne y leche a la producción de soja el país pierde riqueza y puestos de trabajo. Retenciones cero a la carne y a la leche desde el primer día y disminución gradual de las retenciones a los granos. Volveremos a abrir la exportación de carnes y garantizaremos cortes de consumo interno con precios compatibles con el salario real de nuestra economía".
Por su parte, Lavagna defiende una "actualización" de la política de retenciones que se aplicó desde 2002. "Hoy no puede hablarse más de retenciones de manera genérica sino por sectores. Hay que distinguir, por ejemplo, lo que pasa en muchas economías regionales (algodón, tabaco, té, yerba), con mano de obra intensiva, donde la suba de salarios produjo una baja indeseada en la competitividad. No pueden seguir teniendo las mismas retenciones que la soja. Hay que revisar la estructura de las retenciones para eliminarlas en ciertos sectores y eliminar todo tipo de restricción a las exportaciones", sostuvo el vocero de Lavagna.
Los principales candidatos presidenciales aseguran que el comercio exterior sería una "cuestión medular" en su eventual gestión, pero ninguno muestra con medidas concretas cómo podrían transformar ese enunciado en realidad, al menos por ahora. Tal vez nos sorprendan desde la gestión.
Por Florencia Carbone
De la Redacción de LA NACION
Estrategia: el habitual silencio de la candidata del oficialismo
Cristina Fernández de Kirchner, postulante presidencial del oficialismo y favorita en las encuestas, fue la única candidata consultada por LA NACION que no respondió al requerimiento para conocer sus propuestas para el comercio internacional. La primera dama mantuvo el silencio periodístico que caracterizó su campaña electoral: sólo dio entrevistas, en contadas ocasiones, a medios extranjeros.
En su sitio de Internet, pueden leerse los discursos que ha pronunciado en actos y giras por el interior y exterior, y a través de ellos deducir algunos lineamientos de su política exterior, como el papel preponderante que tendría la relación con Brasil. “Estamos ante una oportunidad histórica de cualificar esta asociación estratégica para darle un sesgo inclusivo a la región”, dijo en Brasilia.
23/10/07
LA NACIÓN
