Puerto La Plata, bajo amenaza por un sindicato díscolo

El Puerto La Plata se metió en la campaña. Una inversión privada como la de Tecplata fue usada para que el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, interactúe con la Presidenta sobre cuestiones que le son ajenas hasta que le dio el pase al gobernador Daniel Scioli, que defendió su gestión, su puerto, ante la mirada impaciente de su Jefa, que ya tenía nulo interés en seguir escuchando cuando le tocó el turno al gerente de la terminal de hablar del proyecto.


El Puerto La Plata se metió en la campaña. Una inversión privada como la de Tecplata fue usada para que el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, interactúe con la Presidenta sobre cuestiones que le son ajenas hasta que le dio el pase al gobernador Daniel Scioli, que defendió su gestión, su puerto, ante la mirada impaciente de su Jefa, que ya tenía nulo interés en seguir escuchando cuando le tocó el turno al gerente de la terminal de hablar del proyecto.

Como sea, Tecplata no tendrá los accesos prometidos cuando inaugure la terminal. A menos que postergue el inicio de actividades.

Pero ese detalle mayor es muy menor frente al desafío de convivencia social y sindical que enfrentará toda la comunidad, con Tecplata a la cabeza, seguida por el Consorcio Portuario, los funcionales gobiernos municipales y el desentendido gobierno provincial.

Hay un gremio dominante en el puerto: el SUPA La Plata. Nelson Estrella, su secretario general es dueño de Smart Bridge, la única empresa de estiba que opera en el puerto.

El dual Estrella construyó poder sobre la base de una práctica nada desconocida: presión y piquete. La semana última impidió el ingreso y egreso de camiones en Zona Franca. SUPA La Plata tiene entre 80 y 100 afiliados. Cinco trabajan en la zona primaria aduanera de la zona franca. Un reclamo salarial por estos cinco afiliados devino en el bloqueo de los accesos al predio. Lo sufrió el puerto también, Siderar, el coke y las areneras. El reclamo salarial no es nada desdeñable: piden un 38% de aumento. No es una locura: lo obtuvieron en 2012.

La dirección nacional del SUPA desconoció ante la Justicia -que ordenó el desalojo de los accesos a la zona franca- la conducción díscola de la filial La Plata.

El fiscal Tomás Morán instruyó el desalojo la semana última. Ninguna fuerza se presentó para ejecutar la orden. “Hubo un inconveniente por la zona en cuestión. Si bien pertenece a la provincia de Buenos Aires, es competencia de Prefectura, no de la policía bonaerense. Estoy esperando un informe para poder pedir la orden a Prefectura”, dijo una fuente judicial con acceso a la causa.

El rumor que circuló en el puerto es que la policía le reconoció a Prefectura “presiones para no actuar en zona franca por órdenes de Mariotto (Gabriel, vicegobernador) y de Raúl Pérez (diputado provincial por el FpV)”.

Estrella y sus adláteres, con presumible apoyo, ejerce un posicionamiento agresivo de cara al proyecto Tecplata. El problema no será sólo la competitividad, los costos laborales y la paz operativa de la terminal. Será también de una provincia cuya administración, impredecible, es puesta a prueba día tras día. Hasta en política portuaria.

Por Emiliano Galli | LA NACION

30/07/13

LA NACION

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