Puerto Deseado, entre la imprevisión y los lamentos

Puerto Deseado, entre la imprevisión y los lamentos

Varios factores convergieron para que la flota potera opte por otros puertos para descarga. Primero, una interna sindical generó desconfianza. La baja frecuencias de los mercantes también conspiró. Después faltaron conteiners y ahora el recurso está más al norte.

Varios factores convergieron para que la flota potera opte por otros puertos para descarga. Primero, una interna sindical generó desconfianza. La baja frecuencias de los mercantes también conspiró. Después faltaron conteiners y ahora el recurso está más al norte.

Al menos hace dos años que los actores vinculados a la actividad portuaria de la localidad santacruceña de Puerto Deseado vienen bregando y clamando por el ingreso de la flota potera nacional para que realicen sus descargas y reaprovisionamiento. La temporada anterior el calamar fue pescado mucho más al norte, luego del fracaso inicial de la zafra, por lo cual ninguna empresa entró con sus barcos a esa estación marítima. Pero este año cuando se habilitó la pesquería del Illex argentinus la flota se concentró sobre el paralelo 48° y una decena de buques que completaron bodegas pusieron proa hacia Deseado por ser el puerto más próximo a la zona de pesca.

El júbilo inicial que pareció embargar a los deseadenses duró poco. En cuestión de semanas, varios factores convergieron para que las empresas poteras sacaran a ese puerto como destino de las próximas descargas. Y, llegaron los lamentos y las reacciones espasmódicas del Consejo Municipal Pesquero y Portuario que salió a pedir auxilio a los gobiernos nacional y provincial para que aparezcan alternativas que reviertan la situación.

Lo cierto es que entre la multiplicidad de elementos que influyeron para que los poteros opten ahora por Puerto Madryn para sus desembarques y realistamiento, el factor ‘confianza’ tuvo un rol preponderante. Cuando apenas estaban amarrando los primeros barcos hubo serias versiones que amenazaban con un posible bloqueo del puerto a manos de la marinería, un sector dividido en varias facciones internas y con un historial beligerante y conflictivo, precisamente en Puerto Deseado.

Las armadoras que confiaron sus poteros a esa estación admitieron luego que la operatividad había sido satisfecha, no obstante, el factor incertidumbre hizo replantear el ingreso de otros buques de las mismas empresas. En realidad, nadie quiere comprarse un conflicto ajeno, menos en una coyuntura tan delicada como el que se encuentra la industria pesquera. No es menos cierto que la interna sindical alimentó esa desconfianza, ya que en privado ‘recomendaban’ a las firmas tener cautela en ingresar a ese puerto, a pesar de las desmentidas en público a través de solicitadas, que hicieron más tarde.

Lo que parecía una aceitada mecánica operativa para la atención de la flota dedicada al calamar entró en un cuello de botella en cuestión de semanas. La frecuencia escasa de ingreso de los buques mercantes, bodegueros o portacontenedores, conspiró con la expectativa inicial para que los poteros siguieran desembarcando allí su materia prima. Los primeros que descargaron en Deseado tuvieron un sobrecosto adicional, por los días de frio que debieron contratar, hasta la llegada de un mercante que saque los contenedores hacia uno de los centros concentradores para ser de allí despachados al exterior.

La disponibilidad limitada de contenedores se vio colapsada por el arribo, casi simultáneo, de una decena de barcos poteros y entonces, apareció otro problema: la capacidad de dar respuesta a las demandas de las empresas.
Cabe indicar también que el recurso ya no lo encuentran geográficamente sobre el paralelo 48°, sino más al norte entre el 45° y el 46°. Alguna empresa optó por llevar sus cargas a Comodoro Rivadavia, pero mayoritariamente lo hizo hacia Puerto Madryn.

En los puertos de Chubut además de las navieras que históricamente operaron con frecuencias estables, desde hace seis meses se incorporó el servicio de Patagonia Shipping Lines, inicialmente con el buque portacontenedores “Asturiano”, un mercante de bandera nacional. Y, hace una semana hizo su primer ingreso el buque “Argentino”, otro mercante que transporta cargas conteinerizadas con escala en el puerto la capital uruguaya, uno de los principales centros concentradores de Latinoamérica, desde donde operan líneas de tráfico marítimo conferenciado.

Las empresas armadoras de los poteros señalan que tienen allí la ventaja de realizar un solo “conocimiento de embarque”, pudiendo por ejemplo despachar sus cargas en Puerto Madryn a sus clientes del exterior, sin necesidad de la doble tramitación en los centros de transferencia.

Con todo, en Puerto Deseado existe preocupación por la realidad que enfrentan, porque la reactivación que había experimentado su estación marítima hace un mes ya se ha visto disipada a los bajos niveles anteriores.
Por Nelson Saldivia

17/03/11

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio