Un paro estuvo a punto de afectar el proceso de regasificación.
Un paro estuvo a punto de afectar el proceso de regasificación.
Tras un día sin movimientos de buques en el puerto local como consecuencia de una medida de fuerza iniciada por el Sindicato Obrero Marítimos Unidos (SOMU), que afectaba el traslado a los barcos de los trabajadores denominados prácticos, la Prefectura Bahía Blanca resolvió sobre el mediodía de ayer poner a disposición sus embarcaciones para solucionar el problema.
Un práctico es el marino que, por ejemplo, conduce barcos en aguas de intenso tráfico. La ley obliga que uno de ellos asesore a las naves para maniobrar en la ría.
Entre los seis y ocho buques demorados en el ingreso y egreso al estuario se encontraba el metanero "Catalunya Spirit", el cual trajo 55 mil toneladas de GNL (gas natural licuado) para trasbordar al regasificador "Excellence", amarrado al muelle de Compañía Mega.
Ante el interés del gobierno nacional en que la inyección de gas no se vea alterada, Prefectura realizó su primera intervención a las 6 de ayer, llevando un práctico hasta el metanero, según trascendió, a pedido del ministerio de Planificación, que encabeza Julio de Vido.
"Los buques necesitan del asesoramiento de los prácticos para navegar por la ría y, si no lo tienen, por reglamentación se les impide el ingreso. Tienen que quedar fondeados", detalló Ricardo Amici, del área de Operaciones del Consorcio de Gestión del Puerto.
Cuando se restringió el acceso de los prácticos, el Consorcio manifestó su preocupación mediante una presentación formal en la sede local del ministerio de Trabajo de la Nación, que también intervino en el conflicto.
El tiempo de demora en el embarque de los buques no alcanzó a generar que las terminales cerealeras colapsen su capacidad de acopio, por lo que continuaron recibiendo las cargas de camiones. Esto permitió, a la vez, que no se acumularan transportes en la playa de estacionamiento El Triángulo.
Para mañana está previsto el arribo del metanero "Hispania Spirit", con otras 55 mil toneladas de GNL. El buque regasificador instalado en el puerto local es una pieza clave del proceso de abastecimiento de gas domiciliario en nuestro país.
Qué reclama el gremio
El secretario general del SOMU, Omar "Caballo" Suárez, minutos antes de que Prefectura interviniera en la problemática, afirmó que el gremio no bloqueó ni paralizó el puerto local.
"Sucede que el dueño de la empresa de practicaje y el dueño de las dos empresas de lanchas que transportan a los prácticos, son socios. Esto quiere decir que hay un monopolio. Tienen un sólo marinero atendiendo el servicio a los barcos durante más de 24 horas, sin respetar los acuerdos. Nosotros queremos que agreguen personal y firmen un convenio colectivo de trabajo", expresó Suárez.
El dirigente, alineado al líder de la CGT Hugo Moyano, resaltó que la solución al conflicto es "sencilla" en comparación con sus consecuencias.
"Es un capricho empresario. Los que cotizan son el dueño de las lanchas y el dueño de la empresa de practicaje, que son lo mismo. Ellos facturan lo que quieren y nosotros queremos trabajar correctamente y con seguridad porque el marinero no puede dormir, comer y bañarse en la lancha. A veces, durante más de 30 horas. No hay cuerpo que lo resista y la tarea es peligrosa", agregó.
El titular del SOMU dijo que no recibió presiones de parte del Estado nacional para levantar la medida y permitir que el buque metanero ingrese al puerto.
"Nosotros tenemos un compromiso con el Estado nacional. La que no está comprometida es la empresa de practicaje y la que administra las lanchas de prácticos", señaló Suárez.
¿El objetivo es más poder?
Acerca de los trascendidos de que el SOMU pretende ocupar espacios de poder, Suárez dijo que hay temas que se mezclan para generar confusión.
Semanas atrás el gremio encabezó una protesta nacional que afectó la operatoria de las terminales cerealeras. Según versiones, el sindicato busca conquistar servicios de remolcadores y de transportes mediante la firma Maruba, en la cual tiene participación.
"A principios de los ’90 eliminaron la flota argentina permitiendo el avance de las multinacionales en nuestro país. Más allá de Maruba, donde tenemos participación los trabajadores de la industria portuaria y naval, estamos reclamando la carga que nos corresponde, dentro del cabotaje nacional. Nosotros, como trabajadores argentinos, queremos recuperar bodegas, tributos y mano de obra para el país", indicó Suárez.
En cuanto a la presencia de tripulantes extranjeros en los petroleros "Chubut" y "Neuquén" que charteó Maruba, Suárez dijo que se debe al grado tecnológico de las embarcaciones y al período de adaptación de los trabajadores argentinos.
"Muchas veces, en los barcos muy nuevos, se van realizando los reemplazos paulatinamente, hasta que la gente se familiarice con su función", explicó.
05/05/11
LA NUEVA PROVINCIA
