Con los problemas ambientales generados en Santa Marta y la resistencia que el tema ha desembocado en Cartagena, la mejor opción para el puerto carbonífero que la empresa Carbones del Carare quiere construir en Pasacaballos en la isla de Barú, sería el puerto de Barranquilla. Así lo manifestó el director regional en la Costa Atlántica de Cormagdalena, Juan Botero.
Con los problemas ambientales generados en Santa Marta y la resistencia que el tema ha desembocado en Cartagena, la mejor opción para el puerto carbonífero que la empresa Carbones del Carare quiere construir en Pasacaballos en la isla de Barú, sería el puerto de Barranquilla. Así lo manifestó el director regional en la Costa Atlántica de Cormagdalena, Juan Botero.
Barranquilla tiene todas las posibilidades para que ese proyecto se realice en su territorio no sólo porque las concesiones carboníferas existentes así lo demuestran sino porque hay espacio e infraestructura suficientes.
La Corporación Autónoma Regional del Río Grande de La Magdalena, Cormagdalena, encargada de otorgar las concesiones en los últimos 22 kilómetros de recorrido, ha entregado cuatro de éstas así: a la Sociedad Portuaria Regional de Barranquilla, que mueve 300 mil toneladas de carbón al año; a la Sociedad Portuaria de Atlantic Coal, con 200 mil toneladas al año; a la Sociedad Portuaria del Norte (que es subsedede la Sociedad Portuaria de Santa Marta) que en su primera fase mueve 500 toneladas al año y en su segunda fase llegará al millón y medio de toneladas del mineral anualmente; y a la Sociedad Portuaria Bocas de Ceniza que se encuentra en etapa de desarrollo y es a la que hizo mención el ministerio de Minas y Energía.
Este último proyecto es un Terminal de aguas profundas en zonas aledañas al tajamar occidental de la desembocadura, en el que tendrán acceso naves de 45 pies de calado (las más grandes) y cuyo costo es cercano a los 150 millones de dólares. En su primera fase, este puerto iniciaría labores en el año 2010 y movería 10 millones de toneladas al año y en su plenitud alcanzaría la cifra de los 18 millones de toneladas de carbón anualmente.
Juan Botero explicó que la empresa Carbones del Carare piensa en la construcción de su puerto en Cartagena sobre la base de utilizar el puerto de Capulco (cerca de Gamarra, Cesar) que es el puerto sobre el río Magdalena más grande y que en la actualidad tiene capacidad para mover 5 millones toneladas de carbón. Carbones del Carare piensa mover cerca de 3 millones de toneladas.
Esas mismas ventajas las tienen si el puerto está en el territorio de Barranquilla y adicionalmente podrían llevar el carbón por barcazas hasta el tren, logrando costos 7 veces menores que por carretera y 4 veces menores que por el sistema ferroviario desde Bolívar. "Si no quieren utilizar la infraestructura actual también podrían construir su propio puerto porque la tierra es más barata en esta zona (que no es turística sino netamente industrial) y porque es más económico cumplir con la exigencia del Ministerio del Medio Ambiente de realizar el cargue directo encapsulado, con lo que se evitaría un alto grado de contaminación por partículas de carbón.
Aunque podría pensarse en efectos ambientales negativos sobre la Ciénaga de Mallorquín (aledaña al proyecto y afectada por los urbanizadores de los sectores de Las Flores y La Playa), el director de Corpamag advirtió que la entidad en asocio con la CRA adelantan un proyecto de recuperación del mangle para conseguir una barrera natural que proteja las áreas de reserva natural. Adicionalmente, las empresas Monómeros Colombo-Venezolanos y Cementos del Caribe, que tienen puerto sobre el río, han manifestado su interés de apoyar la adecuación de un ecoparque con fines conservacionistas y de interés público.
Las cuatro concesiones entregadas hasta la fecha por Cormagdalena, en su etapa de desarrollo, han generado 300 empleos directos en Barranquilla y su operación mantendrá las mismas cifras, especialmente en las zonas más afectadas por la pobreza y el desempleo en el sector del puerto.
Por Juan G. Aldana
01/10/07
TERRA ACTUALIDAD
