Productores piden la apertura de las exportaciones de cereales

Los nuevos embarques de maíz y trigo están bloqueados desde marzo pasado.

Los nuevos embarques de maíz y trigo están bloqueados desde marzo pasado.

Los productores e industriales de maíz, agrupados en la Asociación Maíz Argentino (Maizar), reclamaron al Gobierno la reapertura del registro de declaraciones juradas de exportaciones (requisito obligatorio para poder concretar los embarques), que permanece cerrado para los cereales desde marzo último. Ese mes, el Gobierno cerró la lista a nuevas inscripciones para evitar que la suba de los precios internacionales de los granos impactara en los valores locales de los alimentos derivados.

Esta situación también afecta al trigo, cuya cosecha comenzará en dos semanas. De hecho, la imposibilidad de registrar exportaciones paralizó el mercado local de este cereal, donde -ante la ausencia de los exportadores- se realizan pocas operaciones. Las empresas exportadoras ya compraron 4,9 millones de toneladas, pero no han podido anotar nada en el registro. En el caso del maíz, sólo pudieron inscribir 50.000 toneladas de las 1,8 millones que los exportadores ya adquirieron.

Para Maizar, entidad que agrupa a distintos sectores vinculados con la cadena de valor del maíz, esta medida "se ha prolongado ya demasiado tiempo y existe una total indefinición sobre el tema. Mientras los mercados internacionales de ambos granos pasan por momentos de buenos precios, la producción argentina está quedando aislada de las posibilidades que ofrece el mundo".

La Secretaría de Agricultura estaría analizando varias alternativas para abrir las exportaciones sin alentar la suba de los precios de los alimentos al consumidor, pero eso sólo sería para noviembre próximo. "Se está trabajando para poder abrir los registros en forma ordenada. La apertura del registro para el trigo desencadenaría una solución similar, seguramente, para el maíz", dijeron en el Gobierno.

Para Maizar, este extenso bloqueo -que, según esa entidad, no tiene antecedentes en la historia de la exportación de granos- estaría dificultando las relaciones comerciales con los tradicionales compradores de la producción argentina. Además, alentaría a los productores agrícolas a optar por sembrar oleaginosas (soja y girasol), cuyas exportaciones no están restringidas. "Esto atenta contra la planificación racional de la siembra para una adecuada rotación de los cultivos", afirmó el presidente de Maizar, Juan Gear. Aunque en términos medidos, el dirigente se refiere a una mayor "sojización" de la producción. De hecho, cerca del 50% de la última cosecha récord correspondió a la soja.

Para Gear, "estos desequilibrios en la producción generarán a mediano y largo plazo nuevos problemas en el mercado interno, ante una distorsión de la oferta y la demanda. Menores producciones significan encarecimiento de precios de estos productos".

La Argentina tiene grandes excedentes de cereales. Una vez satisfecho el consumo interno, el país está en condiciones de exportar entre 10 y 11 millones de toneladas de maíz y poco más de 9 millones de toneladas de trigo. Estos dos productos tienen actualmente una fuerte demanda mundial y precios elevados.

El valor del maíz subió por la creciente demanda norteamericana para la producción de etanol, un biocombustible que puede reemplazar la nafta (en la comparación interanual, el precio de la tonelada aumentó el 40%, al pasar de 94 a 141 dólares). En cambio, el trigo sube por los bajísimos stocks mundiales, afectados por malas condiciones climáticas en los principales países productores.

Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION

20/09/07
LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio