Los trabajadores que piden la registración laboral le solicitaron al intendente que se ponga al frente de sus reclamos. Lo hicieron con a través de una manifestación frente al Palacio Municipal.
Los trabajadores que piden la registración laboral le solicitaron al intendente que se ponga al frente de sus reclamos. Lo hicieron con a través de una manifestación frente al Palacio Municipal.
Obreros de la industria del pescado volvieron a manifestar ayer en la calle su reclamo para que se ponga en práctica la registración laboral entre quienes trabajan en negro en las fábricas del sector y que se lo haga aplicando el convenio colectivo de trabajo del año 1975. Esta vez llevaron su reclamo al Palacio Municipal, donde entregaron una nota pidiendo el apoyo del intendente Daniel Katz, al que cuestionaron por no haber mostrado hasta ahora una decidida adhesión a su causa.
"Katz ya debería haberse puesto al frente de nuestro reclamo. Por el contrario recibió a los cooperativistas. De esa manera forma parte de un sector siendo que su función debería ser de mediador. Lo único que logra con esto es agravar la situación”, indicó Roberto Villaola, trabajador del sector.
La manifestación fue protagonizada por un centenar de personas que partieron de la Sede del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP) -ubicada en la calle 12 de Octubre- que desde hace más de una semana permanece tomada.
Los trabajadores, que en su mayoría se desempeñan en cooperativas a las que califican de "truchas", fueron conducidos por dirigentes de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) quienes lideran las protestas desde que se desató el conflicto, a mediados de julio.
El abogado de la central obrera, Julio Hikkilo; el docente Raúl Calamante y el estatal Darío Ledesma se mostraron ayer como los principales conductores de este reclamo, que según sostienen, involucra a unos 3700 trabajadores. Los manifestantes llegaron al Palacio Municipal y allí leyeron el breve petitorio que luego dejaron en el despacho del jefe comunal. A través de ese texto reclamaron la intervención del intendente Daniel Katz y pidieron que los obreros del pescado que trabajan en negro sean contratados bajo relación de dependencia según los términos del convenio colectivo 161, del año 1975.
La CTA, convertida en la principal interlocutora de los trabajadores, rechaza que en el caso de que haya una registración se aplique el convenio PYME que rige desde el año 2005 y que fue acordado por la comisión directiva del SOIP con algunas empresas del sector. Este es un punto de fricción clave, por el que fracasaron varias de las negociaciones que semanas atrás se realizaban en el Ministerio de Trabajo.
El conflicto incluye además una fuerte disputa gremial entre la CTA y el SOIP.
El sindicato del pescado cuestiona la intervención de la central obrera en el tema y los métodos de negociación empleados hasta el momento, reivindicando la posibilidad de cerrar acuerdos aplicando el convenio PYME.
Esta postura le valió al SOIP la reacción de algunos trabajadores de cooperativas, que resolvieron ocupar su sede, la cual permanece tomada desde el martes y donde en los últimos días se pudo observar la presencia de dirigentes del Polo Obrero y el Movimiento Teresa Rodríguez.
Anteayer, la comisión directiva del gremio realizó una conferencia de prensa en la comuna, reclamando que quienes permanecen en su sede abandonen voluntariamente el lugar y actúen "con cordura". Además, rechazaron la posibilidad de realizar un paro, argumentando que al margen de aquellos hoy protestan existen trabajadores que están en blanco -o incluso se desempeñan en cooperativas- y no pretenden interrumpir tareas.
Mientras tanto, por la ocupación del sindicato, fue iniciado un trámite judicial que está en manos de la fiscalía.
Por otra parte, las fábricas intentan seguir funcionando en medio de las protestas, que durante los últimos días provocaron múltiples inconvenientes.
Desde la semana pasada, diferentes empresas y cámaras del sector denuncian que se suceden manifestaciones en las calles del puerto, impidiendo el trabajo en las plantas.
La situación fue advertida por Capemar, Industrial Coop, Fecooaport, la Asociación de Transporte del Puerto de Mar del Plata, un grupo de 25 saladeros y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina, que sostuvieron que existen acciones "intimidatorias" contra su personal.
En todos los casos, se reclamó garantías para que las plantas pudieran funcionar con normalidad y se denunció la existencia de individuos "ajenos a la actividad", fomentando disturbios.
20/09/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
