Posiciones bloqueadas en el seno de la CBI

La Comisión Ballenera Internacional concluyó ayer su reunión anual con un bloqueo de posiciones que permite a Japón continuar la caza científica -tan criticada por grupos ecologistas- de 1.000 ballenas por año y frenó la creación de un santuario para los cetáceos en el Atlántico Sur.

La Comisión Ballenera Internacional concluyó ayer su reunión anual con un bloqueo de posiciones que permite a Japón continuar la caza científica -tan criticada por grupos ecologistas- de 1.000 ballenas por año y frenó la creación de un santuario para los cetáceos en el Atlántico Sur.

La reunión, que se desarrolló en Santiago durante cinco días, concluyó con un acuerdo para crear una comisión de 24 países que a partir de septiembre debatirán los aspectos controvertidos que confluyen en la CBI como la cacería científica, los nuevos peligros como el calentamiento global o actividades como el avistamiento de cetáceos.

Para los promotores del acuerdo, la iniciativa, destinada a desempantanar posiciones invariables durante dos décadas, es el gran resultado de la cita de Santiago.

"Estamos muy contentos de que se haya establecido este grupo de trabajo. El clima aquí ahora es que necesitamos mirar al futuro, y creo que la gente está esperando este proceso para trabajar sobre él el próximo año", declaró a la AFP el presidente de la CBI, el estadounidense William Hogarth.

"El clima para trabajar juntos está mejorando", agregó.

Igual postura mostró el delegado chileno ante la comisión y vocero de un grupo de países conservacionistas latinoamericanos, Cristián Maquieira.

"No se puede partir de la base de que hay espíritus irreconciliables. Si conservacionistas y balleneros decidieron sentarse a una mesa a buscar una solución puede que no la encuentren pero no podemos dejar de hacerlo", comentó a la AFP.

"Este grupo de trabajo quizás nos va a permitir modernizar la CBI, que es lo que los países conservacionistas queremos", coincidió el delegado argentino, Miguel Iñíguez.

Para Japón, en cambio, no hay tal resultado y, por el contrario, "el mundo está siendo testigo de la muerte de una organización internacional", afirmó a la AFP el vocero de su delegación, Glenn Inwood.

La CBI tiene que desaparecer o ser resucitada "como una que maneje la caza sostenible de ballenas", añadió el portavoz, aclarando que Japón sí seguirá con su programa de captura.

La CBI nació en 1946 como una organización encargada de regular la caza de la sobreexplotada ballena.

28/06/08
EDICIÓN NACIONAL

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