(FNM) La brusca declinación registrada en los precios del petróleo en las dos últimas semanas, ha generado dudas sobre la velocidad a la que la petrolera estatal PETROBRAS desarrollará sus campos “pre-sal” en la Cuenca de Santos.
(FNM) La brusca declinación registrada en los precios del petróleo en las dos últimas semanas, ha generado dudas sobre la velocidad a la que la petrolera estatal PETROBRAS desarrollará sus campos “pre-sal” en la Cuenca de Santos.
Los yacimientos – considerados los terceros en extensión en el mundo, con un potencial de más de 50.000 millones de barriles de petróleo -, constituyen el capítulo más ambicioso de los planes de inversión de mediano y largo plazo de PETROBRAS.
La compañía optó por posponer el anuncio de su estrategia de inversión la semana pasada, informando que difundirá los detalles revisados de su plan de u$s 112.000 millones a fin de año, en lugar de fin de este mes, como había sido su intención original.
La empresa informó mediante un comunicado a la bolsa de valores en Brasil, que había decidido postergar el anuncio “debido a la necesidad de completar los análisis del proyecto, a la luz de las nuevas condiciones coyunturales”, sin ofrecer otros detalles.
El colapso de los precios del petróleo desde los u$s 147 por barril, a los u$s 63 de la semana pasada, y la implosión de los mercados de riesgo y deudas, han generado dudas acerca de la capacidad de PETROBRAS para obtener fondos para llevar adelante el programa de exploración de sus campos “pre-sal”.
El Ministro de Puertos de Brasil, Pedro Brito, dijo a Lloyd’s List que el gobierno está tratando de convivir con las implicancias de la fuerte caída en el precio del petróleo sobre sus planes para convertirse en uno de los mayores exportadores mundiales a mediano plazo.
“Los desarrollos productivos de esas formaciones dependen de la demanda y precios del petróleo”, afirmó. “La caída de los precios de los últimos días va a postergar las inversiones en las áreas de “pre-sal”, pero esas reservas brasileñas implican que los puertos tienen que prepararse para la nueva realidad de exportación de petróleo y derivados”.
El presidente de PETROBRAS Jose Sergio Gabrielli, procuró calmar los nervios de los inversores, desestimando las sugerencias de que la reducción de precios restringiría el ambicioso plan empresario.
Dijo al periodismo, que los planes de inversión para el período 2008-2012 estaban basados en un precio de u$s 35 por barril, y que la caída podría afectar en todo caso el ingreso de nuevos jugadores al mercado, una referencia a OGX, una nueva y agresiva compañía petrolera presentada en la bolsa de valores de Brasil en junio, por el multimillonario brasilero Eike Batista.
Los planes de inversión de PETROBRAS contemplan u$s 112.000 millones para los próximos cuatro años, una cifra que los analistas estiman que podría elevarse a u$s 164.000 millones, incluyendo la exploración de los yacimientos de Tupi, y la construcción de dos nuevas refinerías en el norte del país.
La Administración de Información Energética de los EEUU ha estimado que el costo del desarrollo de los campos “pre-sal”, podrían superar los 600.000 millones de dólares.
“La producción de pequeños proyectos piloto es factible de alcanzar en los próximos años, pero un desarrollo de gran escala de las reservas sub-sal no ocurrirán probablemente hasta bien entrada la próxima década”, agregó.
El desarrollo offshore de las cuencas de Santos y Campos ha desatado una explosión en los requerimientos de buques en el país. Petrobrás reveló planes durante el último año, para la construcción de hasta 20 buques de perforación, 146 buques de apoyo (supply), 23 buques cisterna (“shuttle”), y 23 petroleros, para su brazo logístico TRANSPETRO.
La actividad requerirá también del desarrollo de nuevas facilidades portuarias para conectarse con la red de oleoductos de Brasil y para incrementar la exportación de derivados del petróleo producidos en una red de nuevas refinerías.
Brito manifestó que el país todavía está trabajando para adaptar su infraestructura y facilitar su transformación de un importador neto a un exportador neto de productos petroleros.
“Como existen grandes concentraciones de reservas en la Cuenca de Santos, estamos planeando desarrollar Sao Sebastiao, en San Pablo”.
“Estamos proyectándolo como un centro de exportación que responda a su crecimiento en despacho de petróleo y derivados”.
“Hemos contratado una compañía para realizar el planeamiento de los puertos de Brasil, y una de las especificaciones apunta al nuevo ambiente petrolero en el país”, concluyó.
Por Rainbow Nelson
(Traducido por NUESTROMAR de Lloyd´s List; 29/10/08)
31/10/08
NUESTROMAR
