El presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Julio César Martínez, reclamó ayer informes al Poder Ejecutivo “por la mala calidad de los víveres, herramientas y vestuario que se envían a las bases antárticas”.
El presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Julio César Martínez, reclamó ayer informes al Poder Ejecutivo “por la mala calidad de los víveres, herramientas y vestuario que se envían a las bases antárticas”.
Martínez preguntó si es cierto que “en la base Marambio tuvieron que tirar 1.500 kilos de carne porque llegó en mal estado, y si hubo que desechar otro 60 por ciento del total debido a su extrema dureza y excesiva presencia de grasa y nervaduras, producto de un deficiente envasado y la existencia de cortes que no se correspondían con su etiquetado”.
El legislador apuntó que “con referencia a las herramientas y repuestos de origen asiáticos (mayoritariamente de China) se dice que se parten al usarlas al aire libre y que el rendimiento de las baterías y pilas es francamente deplorable”.
“Las costuras de guantes y mamelucos son deficientes, se abren con el primer uso; las medias no mantienen la temperatura corporal y los anteojos para protegerse del sol se rompen con facilidad”, puntualizó el diputado radical.
Martínez añadió que “en materia de víveres hemos tomado conocimiento de las reiteradas quejas sobre la escasa cantidad y rendimiento, déficit que también se observa con los productos de sanidad y limpieza”.
“De confirmarse esto, estamos en presencia de una arista más del escandaloso ahogo presupuestario al que son sometidas nuestras Fuerzas Armadas”, manifestó.
Martínez aseveró que hay que saber “quién fue el funcionario que participó en la adquisición de los insumos y materiales para la campaña antártica 2009/2010, como así también los estándares de calidad exigidos y los controles practicados”.
En un expediente con información recabada por cada uno de los jefes de las bases permanentes girado a mediados de octubre último se consignan las deficiencias de calidad en los productos que se despacharon durante la última temporada estival para sostén logístico del sistema antártico.
En él se señala que de los 6.166 kilos de carnes rojas se desecharon por inutilizables casi el 20%. A su vez el informe remarca que las cajas de empaque no eran de exportación como lo solicita el pliego de la licitación, y los cortes estaban identificados con etiquetas que no se correspondían con los embalados, eran de menor calidad.
El Ejército en tanto, menciona deficiencias en el vestuario antártico, guantes, medias térmicas y mamelucos de abrigo que no conservan el calor.
Cabe señalar que a un mes del lanzamiento de la campaña antártica de verano 2010-2011 el ministerio a cargo de Nilda Garré tiene completado sólo el 13% de las licitaciones para adquirir combustibles, víveres, herramientas, repuestos aeronáuticos y demás enseres necesarios para el abastecimiento de las bases.
Asimismo se resalta que aún no está resuelta la compulsa internacional donde hubo dos oferentes para alquilar un rompehielos con su respectivo helicóptero, según informó ayer el diario Ambito Financiero.
El colapso responde a la abrupta renuncia del jefe de la Dirección General del Servicio Logístico de la Defensa, ingeniero Juan Luna, que había sido designado en 2009 a cargo de esa nueva estructura en el marco del proceso de modernización del sistema logístico.
Campañas inusuales.
Tras el incendio que se produjo en el rompehielos ARA Almirante Irízar y su consecuente desafectación del servicio por varios años, mientras esa nave es reparada y realistada, se hizo evidente la imperiosa necesidad de buscar medios alternativos y aptos, para cumplir con los exigentes requerimientos que obligan las tareas de reabastecimiento de las bases antárticas.
Estas bases están ubicadas en sectores de acceso complejo, e incluso a algunas de ellas sólo se tiene llegada por medio de helicópteros (enviados desde buques distantes) o a través de la penetración con rompehielos pesados en el campo de hielo. Para esto justamente servía el accidentado Almirante Irízar, que era (hasta que sea reparado) el único rompehielos pesado en operaciones en el Hemisferio Sur, con suficiente capacidad de transporte para las miles de toneladas de suministros que deben llevarse al Continente Blanco.
La nave disponía, además, tanto de hangar como de cubierta de vuelo para alojar y operar con dos helicópteros vitales para el movimiento de suministros y equipos entre el buque y la costa.
El siniestro ocurrido en abril de 2007 demandó que las autoridades argentinas debieran buscar en el mercado internacional una nave con características similares.
La búsqueda concluyó con el alquiler del rompehielos ruso, el Vasily Golovnin de Fesco International, una empresa especializada en transporte marítimo que cuenta con varios buques de este tipo y polares. El alquiler incluye el embarque y operación de un helicóptero Kamov KA-32C de la compañía Avialift de Vladivostok, con tripulantes y personal técnico de apoyo.
El trabajo conjunto de la dotación rusa y los técnicos argentinos durante la campaña antártica permitió abastecer a las bases Marambio, San Martín y Esperanza. El uso del helicóptero Kamov, con su gran capacidad de carga en eslinga, aceleró también la tarea del movimiento de bultos desde la nave.
Abastecimiento
La Armada Argentina realizó abastecimientos en aquellos puntos que no necesitaban las mayores capacidades del rompehielos. Usó el buque logístico Patagonia, el Canal de Beagle y el aviso Suboficial Castillo, que realizaron entregas a las bases cercanas a la costa. La Fuerza Aérea Argentina realizó lanzamientos de carga sobre la base más alejada en el Continente Blanco, Belgrano II, que sólo pudo ser reabastecida mediante vuelos de catorce horas de duración.
13/11/10
LA CAPITAL DE ROSARIO

