(FNM) Con un alto endeudamiento, sin capitalización o reajuste de precios, Petrobrás enfrenta su momento de mayor presión por elevar la producción, única salida para aliviar su caja. La meta, repetida como um mantra dentro de la empresa, es crecer 7,5% este año. Transcurridos cinco meses, sin embargo, la media no pasa de 0,1% en el período. Manteniendo el ritmo, Petrobrás recién alcanzaría el volumen proyectado – e imprescindible para su plan de negocios – en 2019.
(FNM) Con un alto endeudamiento, sin capitalización o reajuste de precios, Petrobrás enfrenta su momento de mayor presión por elevar la producción, única salida para aliviar su caja. La meta, repetida como um mantra dentro de la empresa, es crecer 7,5% este año. Transcurridos cinco meses, sin embargo, la media no pasa de 0,1% en el período. Manteniendo el ritmo, Petrobrás recién alcanzaría el volumen proyectado – e imprescindible para su plan de negocios – en 2019.
Una escena prosaica descripta por la presidente de la petrolera estatal, Graça Foster, retrata cómo una de las 20 mujeres más poderosas del mundo, según la revista Forbes, siente el peso de su posición. Desde su deartamento en la Avenida Atlântica, en la costanera de Copacabana, la ejecutiva observa un hombre en situación de calle, durmiendo a altas horas sobre la vereda. “Yo, con mi buena cama, no consigo dormir. Es la responsabilidad.”
Atrás de su escritorio, en la sede de la empresa, un imenso panel actualiza los datos de producción de la compañía. Los cálculos que quitan el sueño de la ejecutiva indican que en los últimos tres años del gobierno Dilma, la media de producción sufrió una baja del 1,5%, según el Centro Brasilero de Infraestructura (CBIE).
“Aunque fuera alcanzada la meta, solo se retomaría el nivel de 2010. Mi percepción es que la empresa no crece más del 5% y que si llega a eso puede celebrarlo”, opina el director del CBIE, Adriano Pires. “Más es inviable, el comprotamiento ha sido muy malo.”
La caída de los últimos años deriva de paradas de mantenimiento de las plataformas, asociadas con una declinación de los yacimientos maduros más rápida que la prevista por la empresa. La situación es más crítica en la Cuenca de Campos, que responde por el 80% de la producción del país. Según el director de exploración y producción de la compañía, José Formigli, la declinación llega en promedio a 200.000 barriles diarios.
En opinión del profesor de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), Edmar de Almeida, la empresa fue “negligente” con las áreas maduras al no prever la real dimensión de la merma en la productividad. Almeida cree que crecer es “factible”, pero no es la principal cuestión de la empresa. “Lo que alivia la caja es el reajuste. Antes de las elecciones, eso difícilmente ocurra, pero después el gobierno deberá discutir el alineamiento. Desde 2011, los precios locales se han distanciado del valor internacional.”
Para el profesor, la meta establecida tiene un efecto “simbólico”. “El aumento de producción es importante para dar confianza al mercado, la empresa está bajo escrutinio del mundo.” Un ejemplo fue el evento del último martes, cinco días antes del comienzo de la campaña electoral, para marcar la producción de 520.000 barriles por día en el presal, una parte en pozos de otras empresas.
“Ese récord es natural en el desarrollo de las áreas. Si toda marca alcanzada tuviera esa propaganda tan enorme se convertiría en una extravagancia, una jactancia sin fundamento”, enfatiza el exdirector de la petrolera estatal y consultor Wagner Freire. “Lo que debería hacerse es, obviamente, vender el combustible a precio de mercado. Ella ha asumido compromisos sin tener recursos para proyectos que ya están en curso. Es lamentable.”
Alternativas
La presión por el crecimientotambién viene del mercado. Un informe de Itaú BBA dice que hay “incertidumbre” sobre si Petrobrás “será efectivamente capaz de transformar esos barriles en adición líquida a su producción”. Para el analista Pedro Galdi, la empresa no tiene oción. “Solo tiene esta salida: aumentar de forma rápida la producción de petróleo de bajo costo. Así, exporta más y alivia la caja.” A esta altura, para alcanzar el volumen proyectado para este año, sería necesario adicionar una media de 48.000 barriles por dia hasta diciembre – una media de crecimiento de 2,45% mensual. En mayo, según Petrobras, se produjo un alza del 2,2% empujada por el inicio de la operación de la plataforma P-62, en el yacimiento de Roncador, en la Cuenca de Campos. La operación todavía está por debajo de su capacidad.
Otra unidad prevista para este año, la P-61, también en Campos, sufrió una postergación de su primer petróleo para el segundo semestre. En abril, la P-62 también registró atrasos por problemas en las inspecciones y licencias.
“Ese atraso es parte de la rutina de la empresa. No hay problema estructural en el corto plazo”, estima el profesor Edmar de Almeida, de UFRJ. “Acelerar la entrada de las unidades genera una presión sobre los procedimentos. Si se fuerza por demás, el riesgo es altísimo. Si se produjera cualquier derrame o accidente, el impacto sería mucho peor que un atraso”. (Por Antonio Pita; O Estado de Sao Paulo. Adaptado al español por NUESTROMAR).
11/07/14

