El Ministerio diseña un plan para intensificar los controles de la importación de túnido y merluza ante el aviso de huelga de la flota del Cantábrico.
El Ministerio diseña un plan para intensificar los controles de la importación de túnido y merluza ante el aviso de huelga de la flota del Cantábrico.
El Ministerio de Pesca se comprometió ayer con la flota del Cantábrico a transmitir a la industria conservera su inquietud por la inestabilidad de los precios del bonito. Pesca quiere que la necesidad de las fábricas «coexista» con la actividad de la flota. Los pescadores critican que las conserveras se abastezcan de túnido de importación, lo que, según explican, hace caer en picado los precios del que se descarga en las rulas asturianas. El Ministerio informó ayer de que establecerá un plan para intensificar los controles en la importación de túnido y merluza para estabilizar su cotización. Mariola RIERA
El Ministerio de Pesca apeló ayer a la responsabilidad de la industria conservera para que sus necesidades de abastecimiento de bonito «coexistan» con el ejercicio de la flota del Cantábrico, que advierte de que irá a la huelga ante la caída en picado de los precios de la especie, que achaca a las importaciones masivas y la falta de controles. Precisamente, la secretaria de Estado de Pesca reiteró ayer su compromiso -al igual que días atrás lo hizo con parte de la flota merlucera- de intensificar los controles de las importaciones de bonito y merluza con el fin de vigilar la evolución del mercado. Además, el Ministerio anunció que transmitirá a las conserveras la «inquietud» de los boniteros para que el «legítimo» abastecimiento de las primeras coexista con el ejercicio de la pesca responsable.
Los pescadores tienen en el punto de mira a la industria conservera, a la que acusan de abastecerse de túnido de otros países, ante la escasez de desembarcos de bonito del Norte en las rulas asturianas, lo que -dicen- «tira» los precios. El presidente de la Asociación de Mayoristas de Asturias, Inocencio Rodríguez, negó ayer este extremo y aseguró que la mayoría de las conserveras asturianas y de las pescaderías de la región se abastecen de bonito vendido en el Principado. Rodríguez rechazó, además, cualquier intervención estatal para controlar los precios. «El mercado se autorregula solo y lo que manda son el número de capturas, la calidad del producto y la demanda del consumidor. Los pescadores han de darle valor añadido a su mercancía. Sólo al principio de la temporada entra algo de bonito de fuera», explicó.
Dirigentes ministeriales se reunieron ayer con responsable de las comunidades autónomas y del sector para calmar los ánimos. Para la merluza, se intensificarán los controles e inspecciones de la fresca y congelada, en colaboración con la Dirección General de Aduanas y la de Salud Pública. Además, se mirará con lupa el etiquetado. En el caso del bonito, se colaborará con los ministerios de Sanidad y Consumo y de Economía y Hacienda para controlar la entrada de la mercancía y que ésta vaya identificada. Además, el Gobierno regional reforzará el control del etiquetado, desde que el bonito se descarga hasta que llega a la pescadería.
09/08/07
LNE

