Pesca: enredados entre la baja de precios y la suba de costos

La industria pesquera dice que le falta materia prima, tiene una fuerte carga impositiva y no cuenta con políticas de apoyo a largo plazo.

La industria pesquera dice que le falta materia prima, tiene una fuerte carga impositiva y no cuenta con políticas de apoyo a largo plazo.

Desde hace al menos un año la industria pesquera  nacional está enredada en un dilema. El aumento de los costos de producción -básicamente los combustibles y los costos laborales- junto a la fuerte caída de los precios internacionales de algunas especies em¬blemáticas, como el calamar illex y el langostino, han puesto al sector pesquero ante una difícil situación.

Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y  Alimentos, el sector pesquero produjo, en 2007, 540 mil toneladas de pescados y mariscos, ex-portando un total de 1.104 millones de dólares. Esto es un 12% menos que en 2006 en dólares y un 14% menos en volumen.

En los primeros cinco meses de este año y según la Oficina de Estadísticas de Comercio Exterior del SENASA, se exportaron pescados y mariscos por 388 millones de dólares, fruto de ventas de unas 215 mil toneladas.

No hay una explicación unívoca para la caída en las exportaciones. En el caso de la merluza, hay escasez del recurso por sobrepesca.

Por ello, el Gobierno fijó una captura máxima de 270 mil toneladas para el año, 20% menos que en 2007. El problema radica en la flota extranjera que opera en la milla 201, el límite de la zona económica exclusiva, que no siempre respeta las normas laborales ni los límites de captura.

En cuanto al calamar y el langostino -junto con la merluza explican casi 80% de la producción 1ocal-, sufren la caída de los precios internacionales que comenzó en 2005 y ya acumula, según fuentes de mercado, bajas de 62% y 48%, respectivamente.

Y en las últimas semanas se sumó la revaluación del peso, que pasó de 3,20 a 3,04 pesos por dólar, con una pérdida de competitividad del 5% para los exportadores. No es un dato menor en una actividad que exporta casi el 90% de la producción.

Línea de flotación

"El gran desafío es la supervivencia de un modelo de negocio en  un medio absolutamente hostil", señala Ricardo Gómez Campá, Gerente General del grupo español Iberconsa, desde la sede local en Puerto Madryn.

En su opinión, hay una "disparidad de visión del negocio" entre gobierno, sindicatos y empresas. El empresario cita como obstáculos "los costos afectados por una inflación descabellada, los combustibles que parecen ponerse en niveles  internacionales, los Entre el 17 y el 20 de septiembre se realizará en Mar del Plata la primera muestra argentina de todo el sector pesquero. En Expopesca habrá rondas de negocios, conferencias internacionales y áreas de pesca deportiva y gastronomía deprimidos y una industria que sigue soportando el peso de los derechos de exportación que se impusieron en un momento en que había rentabilidad".

La visión es compartida por Daniel Molina Carranza, director ejecutivo de la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPeCA), para quien "en la Patagonia la crisis ya comenzó y empieza a desbarrancarse". La situación en Mar del Plata es algo mejor, en parte por los menores costos de explotación. El dirigente dice que este año, en plena campaña del calamar, muchos buques se retiraron a puerto frente a una ecuación económica que no cierra.

Más grave es la situación de algunas firmas como Alpesca, que a fines de junio decidió vender su filial local; o de la pesquera  San Isidro SA, con base en Puerto Madryn, que el 4 de julio se presentó en concurso preventi¬vo.

Molina Carranza explica por qué "los costos salariales son uno de los problemas más serios".

Entre agosto de 2001 y noviembre de’ 2007 "el costo de mano de obra aumentó un 790%, mientras que el tipo de cambio contra el dólar lo hizo en 207%", estima el ejecutivo. La negociación con los gremios para este año rondaría el 20%.

Como una forma de resolver aunque sea parcialmente el problema que dicen padecer, los empresarios reclaman la quita de las retenciones    -entre 5% y 10%- y la reinstauración de reembolsos por operar en puertos patagónicos, régimen que caducó en 2006.

A esto se suman otros factores

En crustáceos, por ejemplo, hay una tendencia mundial al desarrollo de criaderos. Molina Carranza sostiene que "los criaderos son los que ponen el tope y el piso de los precios" y agrega que "Brasil es uno de los principales criadores de langostino del mundo" y una fuerte competencia para las firmas que operan en el país en mar abierto.

Bajo el agua

La situación de la industria está lejos del florecimiento de hace apenas un lustro. Un documento que circula entre los empresarios del sector sostiene que "la tendencia del negocio pesquero es al retiro o venta de activos o sociedades por parte de empresas extranjeras, que se ven en la disyuntiva de operar en la Argentina insegura o en las Malvinas, con condiciones muy favorables y a largo plazo".

El trabajo agrega que "la falta de materia prima para las plantas tendrá incidencia en los niveles de contratación de mano de obra. No hay créditos ni políticas de desarrollo diseñados para la transformación del sector. La carga impositiva sigue siendo muy elevada. Todo esto derivará en una contracción del sector, con pérdida de puestos de trabajo y bajas en los niveles de producción y exportación".

Por Carlos Boyadián  – ESPECIAL PARA CLARIN

21/07/08
CLARIN- ECONOMIA

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