Cuatro sistemas convivirán hasta octubre cuando se reevalúe el desempeño de cada uno.
Cuatro sistemas convivirán hasta octubre cuando se reevalúe el desempeño de cada uno.
Se restablece la obligatoriedad de uso. Habrá índices de penalidades establecidas por el INIDEP, a menor efectividad de escape de juveniles de merluza, más días de paradas biológicas adicionales.
El subsecretario de Pesca y Actividades Portuarias de Santa Cruz, Juan Carlos Braccalenti, confirmó que el Consejo Federal Portuario (CFP) dictó las resoluciones exigiendo la utilización de dispositivos de selectividad después de largos meses de estar suspendido el Dejupa. Ese sistema, cuestionado por los capitanes por los supuestos peligros que genera en las maniobras, es el que está avalado por el INIDEP y volverá a ser obligatorio. Mientras que otros tres que han estado en etapa experimental serán alternativos, pero su uso implicará posteriores penalidades establecidas en más días de paradas biológicas.
“Se dispusieron medidas para la aplicación obligatoria de dispositivos de selectividad, tanto para la pesca objetivo de merluza como para el langostino. El que está aprobado por el INIDEP es el Dejupa, pero se deja la alternativa para que las empresas opten por otros sistemas, como por ejemplo el desarrollado por Harengus, el T-90; también se podrá utilizar la malla cuadrada, o el sistema que están probando en Río Negro”, explicó el funcionario a REVISTA PUERTO.
El licenciado Braccalenti señaló que “cada empresa deberá decidir qué tipo de redes usa, pero sí debe utilizar un dispositivo de selectividad. Esto comienza en junio hasta octubre, y durante este tiempo se irán evaluando los resultados de cada sistema en particular. Se abre un período de reevaluación de esos sistemas”.
En base a los informes del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero se aplicará un mecanismo de penalidades para quienes opten por un sistema distinto al Dejupa, que iría hasta 50 días de extensión de paradas biológicas para esos barcos.
“Las empresas que argumenten que no las pueden usar o tengan problemas deberán hacer frente a paradas extraordinarias en puerto que equivalgan a la cantidad de merluza que pescan de más por no usar el dispositivo de selectividad”, indicó Braccalenti.
En las Resoluciones 7 y 8 del Consejo Federal Pesquero se establecen estas medidas de protección de la merluza hubbsi, luego de haber estado suspendida por más de un año la obligatoriedad de uso del dispositivo para el escape de juveniles de peces en las redes de arrastre denominado Dejupa.
Hay coincidencias en que el Dejupa no sería el mejor sistema, pero para los técnicos del INIDEP sigue siendo el más probo para permitir el escape de los juveniles de merluza. Un año de pesca sin dispositivo de selectividad no sirvió para encontrar una alternativa superadora, y ahora se volverán a aplicar los conocidos mientras se hace otra evaluación hasta mediados de octubre.
Menos mareas
El T-90 fue propuesto por Harengus y se trata de un copo construido en un 75 por ciento en una malla T-90 de 120 milímetros, pero girada –el T-90 significa que está rotada 90 grados–. La experiencia indica que es menos efectivo que el Dejupa, pero sería menos riesgoso en las maniobras de pesca, aunque igualmente no es aceptada por la mayoría de las empresas. Quienes opten por usar este sistema recibirán penalidades, lo que se traduce en días de paradas biológica de acuerdo al índice que fije el INIDEP.
La ‘malla cuadrada’ tampoco ha logrado un consenso generalizado sobre su efectividad en el escape de juveniles, y tendrá otro índice de penalidades para quienes la utilicen.
Las empresas deberán ahora reconsiderar qué tipo de sistema aplican y aceptar que uno u otro implicarán más días en puerto sin operar sobre el recurso.
En tanto, se descartaría por ahora que la autoridad pesquera nacional avance sobre algún tipo de intervención con vedas en aguas del Golfo San Jorge sobre el que tienen jurisdicción las provincias de Chubut y Santa Cruz.
30/05/10
LA OPINION AUSTRAL
