La máquina había sufrido un desperfecto al anevizar cerca de la Base Esperanza y fue reparada por técnicos argentinos sobre el mismo glaciar, a pesar de las inclemencias del tiempo.
La máquina había sufrido un desperfecto al anevizar cerca de la Base Esperanza y fue reparada por técnicos argentinos sobre el mismo glaciar, a pesar de las inclemencias del tiempo.
El único avión de enlace entre bases antárticas argentinas fue reparado sobre un glaciar a nueve kilómetros de Base Esperanza, donde había sufrido una seria avería el 27 de junio, y el viernes último pudo retornar en vuelo a Base Marambio.
El bimotor había volado el pasado 27 de junio desde Base Marambio, en una isla próxima a la costa este de la Península Antártica, para llevar carga a Base Esperanza.
Como Esperanza carece de pista de aterrizaje se debió anevizar en Pampa del Colchón, una planicie sobre el glaciar Buenos Aires habitualmente utilizada para ese fin.
Cuando completaba la maniobra de frenado, el avión golpeó contra un desnivel en la dura nieve acuchillada por el viento y sufrió el hundimiento del montante de la rueda y el esquí delanteros, así como daños en la estructura del morro, el sistema hidráulico, parte de las comunicaciones y el desplazamiento de los comandos.
Imposibilitado de volar en tales condiciones, la tripulación amarró el bimotor a la nieve congelada.
Entre tanto, en el Escuadrón Twin de la IX Brigada Aérea, en Comodoro Rivadavia, se formó un grupo de trabajo con la misión de reparar el avión arriba del glaciar, a la intemperie y recuperarlo en el menor tiempo posible, antes que la violencia de un temporal pudiera causarle destrozos tal vez irreparables.
El 29 de junio, un piloto y varios especialistas volaron de Comodoro a Marambio en un Hércules C-130.
Recién el 1 de julio, cuando las condiciones climáticas lo posibilitaron, el grupo pudo llegar a Pampa del Colchón en un Twin Otter de la Fuerza Aérea de Chile.
Del 2 al 6 de julio un temporal con ráfagas que superaron los 200 kilómetros por hora impidió el ascenso a la zona de Pampa del Colchón, desde Base Esperanza, donde se había alojado el grupo de especialistas aeronáuticos.
El sábado 3, disminuyeron el viento y la nevisca, mejoró la visibilidad y personal del Ejército pudo trasladar en motos de nieve hasta el Twin a un ingeniero y un especialista, quienes comprobaron que el aparato no presentaba más daños que los sufridos durante el anevizaje.
Con la colaboración de la dotación del Ejército de Base Esperanza, los especialistas comenzaron a trabajar en la reparación de la aeronave aunque siempre en condiciones extremas, con temperaturas de entre 20 y 40 grados bajo cero reales durante el breve período de luz diurna.
Con todo, la sacrificada tarea progresó hasta que el 1 de agosto el Twin Otter quedó nuevamente en condiciones de volar y dos días después, el pasado viernes, despegó de Pampa del Colchón para aterrizar poco antes de las 17 en Marambio.
Un helicóptero
La generosa cooperación chilena fue decisiva ya que el Twin averiado es el único medio aéreo que traslada carga y personas entre Marambio –la única base argentina con pista– y las otras tres bases permanentes de la Península. La fragilidad del enlace aéreo entre las bases argentinas sólo será superada cuando se sume al Twin otra aeronave, según opiniones recogidas por Télam en el lugar, un helicóptero pesado con suficiente autonomía de vuelo y capacidad de carga.
07/08/07
EDICIÓN NACIONAL

