San Benedetto fue un soldado romano que se convirtió al cristianismo y que por ello padeció una terrible persecución ordenada por el emperador Diocleziano en el año 304 después de Cristo. Finalmente fue ejecutado cortándosele la cabeza y arrojándolo desde un puente. Su cuerpo apareció en la playa y un campesino lo sepultó en un lugar elevado. El sepulcro se convirtió en centro de culto y bajo su protección se terminó fundando el pueblo.
San Benedetto fue un soldado romano que se convirtió al cristianismo y que por ello padeció una terrible persecución ordenada por el emperador Diocleziano en el año 304 después de Cristo. Finalmente fue ejecutado cortándosele la cabeza y arrojándolo desde un puente. Su cuerpo apareció en la playa y un campesino lo sepultó en un lugar elevado. El sepulcro se convirtió en centro de culto y bajo su protección se terminó fundando el pueblo.
(Mar del Plata) Este nombre enlazó a la familia de Federico Contessi, dueña del astillero en que se construyó este barco costero de 15,38 metros de eslora y 5,40 metros de manga, con la familia Mattera, armadora del “San Benedetto” y una de las más tradicionales de la industria pesquera local.
Ambas familias provienen del mismo pueblo de Italia y son protagonistas de la clásica historia de inmigrantes, plagada de nostalgias, esfuerzos y adversidades. De ahí la emoción que sacudió a las más de 200 personas que acudieron a la botadura, en las instalaciones que el astillero tiene en el puerto local. Entre ellas miembros del Registro Naval Italiano, quienes certificaron el diseño y construcción del barco.
El BP “San Benedetto” es la embarcación Nº 106 que construye el Astillero y en este caso lo hizo en tiempo récord. La quilla se colocó el 12 de septiembre, día de la Industria Naval, y 87 días después se estrellaba la botella de champagne en el casco y las madrinas, Karla María Elizabeth Mattera Di Vincenzo y Daniela María del Rosario Mattera de Di Vincenzo, recibían plaquetas y flores.
Norma Mattera, en representación de la pesquera “San Benedetto”, agradeció a Gerardo Nieto la posibilidad de concretar este sueño con forma de barco fresquero arrastrero.
“La historia del cristianismo está llena de casos como el de San Benedetto. Santos que prefirieron el martirio antes de renunciar a su fe”, dijo Domingo Contessi, director del Astillero. “Respetar esas convicciones puede resultar el camino más difícil, pero es el único que nos permite ser libres, ya que si cedemos ante cada tentación, ante cada obstáculo, terminamos sin poder decidir nuestro propio destino”.
Más allá de la incertidumbre que muestra la pesca, han sido varias las embarcaciones bautizadas en los últimos tiempos. Contessi botó hace poco el “Baffeta” y SPI el “Sofía B” y espera botar otro en las próximas semanas.
Sólo el “Juan Pablo II”, también botado hace poco, se mantiene amarrado a muelle en la Escollera Sur, sin poder salir a navegar por un problema en la transferencia del permiso de pesca.
17/12/07
PESCA & PUERTOS

