La protesta empezó el miércoles frente a la empresa Moscuzza. Pero en realidad el conflicto es con una planta con la que Moscuzza asegura "no tener nada que ver. La fábrica en la que se originó el conflicto ni siquiera está habilitada.
La protesta empezó el miércoles frente a la empresa Moscuzza. Pero en realidad el conflicto es con una planta con la que Moscuzza asegura "no tener nada que ver. La fábrica en la que se originó el conflicto ni siquiera está habilitada.
La planta pesquera conocida como Stella Maris, cuyos trabajadores protestan desde la semana pasada frente a la empresa Moscuzza, no está habilitada por el municipio y en más de una ocasión presentó graves deficiencias sanitarias, por lo que ya recibió varias clausuras. Así se lo hizo saber ayer a LA CAPITAL el director de Pesca del municipio, Roberto Gianatiempo, quien aclaró que si bien la fábrica tiene abierto el trámite de habilitación, hasta ahora nunca lo completó, pese a haber recibido reiteradas intimaciones para que lo haga.
La fábrica está ubicada en la calle Hernandarias 3338 y su nombre comenzó a cobrar estado público la semana pasada por la protesta que iniciaron unos 20 fileteros que prestaban servicios en el lugar, que denunciaron haber sido echados y reemplazados por nuevos obreros.
Los trabajadores le dijeron a LA CAPITAL que días atrás fueron "corridos violentamente" cuando intentaron ingresar a trabajar por lo que resolvieron iniciar una protesta en las calles del puerto.
Pero tras los incidentes ocurridos en la calle Hernandarias, resolvieron mudar su reclamo hasta las puertas de la empresa Moscuzza, ubicada en la calle Ortíz de Zárate al 2900, planteando que Stella Maris pertenecía a este grupo empresario.
Voceros de la firma negaron de manera rotunda tener algún tipo de vinculación con Stella Maris y presentaron ante la Justicia pruebas de ello. Según parece, Stella Maris es una de las tantas fábricas que opera sin permiso en el puerto marplatense, ya que además de no tener en regla los papeles municipales, tampoco cumpliría con los requisitos del Senasa.
Según Gianatiempo, la fábrica si bien "no es una cueva", como tantas otras en las que se procesa materia prima en negro, "no cumple con todos los requisitos para operar". Se estima que en esta planta pueden ser procesados unos 400 cajones de pescado por día, lo que puede representar más de 2 mil toneladas al año. El funcionario dijo que durante los últimos años, dentro de ese edificio funcionaron varias firmas con diferentes nombres, que fueron cambiando a medida que se sucedían las clausuras. "Generalmente las actuaciones que hemos hecho nosotros llegaron a la Justicia de faltas, donde tras el pago de la multa, la fábrica siempre volvió a abrir", explicó Gianatiempo.
A raíz de la protesta que se desarrolla frente a las puertas de su firma, Moscuzza solicitó el viernes la intervención de la Fiscalía de turno, debido a que los manifestantes cerraron el paso de camiones, impidiendo que 14 contenedores llenos de pescado fueran trasladados hasta los muelles. La firma aceptó iniciar un proceso de mediación que, por estas horas, está al frente del fiscal Sergio Irigoin.
Durante una audiencia realizada el viernes, representantes de Moscuzza ofrecieron pruebas de no tener ninguna relación con Stella Maris ni con su personal, identificando a quien sería su real responsable.
Anteayer los voceros de la firma aseguraron a la prensa que desconocían la existencia de ese establecimiento, aunque reconocieron ser proveedores ocasionales de una tercera empresa, denominada Micamar, que sería la que le estaría suministrando pescado a Stella Maris, la planta que según Gianatiempo, opera sin habilitación.
Los directivos de Moscuzza explicaron que "una pequeña parte" de la materia prima que capturan sus buques suele ser "vendida" a otras empresas -el resto es procesada en sus propias plantas- entre las cuales figura Micamar, que tiene su sede en Magallanes y Pescadores. "Ocasionalmente esa firma nos compra pescado y, según tenemos entendido, apenas el 10% de la materia prima que adquiere dentro del mercado se la damos nosotros", indicaron en Moscuzza, donde además, brindaron otras precisiones: "Nosotros no podemos hacernos responsables de lo que hace Micamar con el pescado que le vendemos. No sabemos si ellos, a su vez, se lo venden a un tercero como Stella Maris o a otras plantas clandestinas".
19/08/07
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
