CAPA y CaPeCa conformaron la Intercámara de Calamar para enfrentar un año lleno de incertidumbre. Reunión de la Comisión de seguimiento para el 20 de enero.
CAPA y CaPeCa conformaron la Intercámara de Calamar para enfrentar un año lleno de incertidumbre. Reunión de la Comisión de seguimiento para el 20 de enero.
La temporada 2010 despliega un gran signo de interrogación sobre el calamar. Sin mer-cados ni información precisa sobre la salud del recurso y con el antecedente amargo de la cosecha escasa que dejó el año pasado, el 2010 asoma complicado.
Para hacer un frente común ante la adversidad, se formó la “Intercámara de Calamar”, conformada por la Comisión de poteros de CaPeCa y CAPA. La unión se oficializó mediante el Acta Nº 1 del año del Consejo Federal Pesquero y sin tiempos que perder, mientras informaban de la nueva unión, solicitaron reunirse con la Comisión de Seguimiento de Calamar.
“Es un anhelo que tenía desde hacía mucho, de poder agruparnos en un ámbito común los armadores de barcos poteros”, subrayó Guillermo de los Santos, presidente de la Cámara de Armadores Poteros Argentinos. “Invitamos también a la Comisión de Poteros de CAPIP y los armadores independientes de Mar del Plata”, anticipó.
El empresario citó a Jorge Luis Borges para resumir la realidad del sector y los motivos de la unión. “Nos unió el espanto más que el amor”, reconoció De los Santos, pero “mantenemos las esperanzas intactas” de poder revertir la situación.
Pese a que querían reunirse antes, recién el 20 podrán encontrarse con los miembros de la Comisión de Seguimiento, dentro del CFP. Para esa fecha cree que varios armadores habrán iniciado la temporada sobre el desovante de verano.
“Estamos comenzando el año ciegos en cuanto a la información científica que disponemos del recurso. No se hicieron las campañas el año pasado y si bien sabemos que en la milla 201 el panorama no es bueno, queremos que el INIDEP nos brinde su perspectiva”.
Con la fecha de convocatoria de la Comisión se confirmó una promesa que se le había hecho al sector a fines del año pasado. El Banco Nación bajó el interés por mora en los pagos del arancel de extracción.
Lo que asoma como más difícil de resolver es la influencia negativa que genera la operatoria en la milla 201. “Eso nos destruyó el negocio, pero la firma de convenios laborales inconvenientes, la presión tributaria y el aumento desmedido de costos fueron el tiro de gracia para el sector”, indica el empresario potero.
De los Santos reiteró su rechazo a que se incorporen más buques a los 86 que pescaron en la zafra pasada. “Hay 6 barcos de nuestra cámara a los que se le vencen los permisos, pero la convocatoria para nuevos buques es del doble. Además de la sustentabilidad biológica del recurso, se debe pensar en la económica. No podemos sumar más esfuerzo pesquero en este contexto de crisis e incertidumbre”, pidió el presidente de CAPA.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo – Guillermo Nahum
12/01/10
REVISTA PUERTO

