“No existe ningún interés particular ni nacional con China”

“No existe ningún interés particular ni nacional con China”

Lo dijo el Subsecretario de Pesca de la Nación, a propósito de la profundización de las relaciones de nuestro país con el gigante asiático. La eliminación de aranceles, la milla 201 y la reapertura del debate sobre el charteo en un reportaje con Miguel Bustamante.

Lo dijo el Subsecretario de Pesca de la Nación, a propósito de la profundización de las relaciones de nuestro país con el gigante asiático. La eliminación de aranceles, la milla 201 y la reapertura del debate sobre el charteo en un reportaje con Miguel Bustamante.

El subsecretario de Pesca de la Nación, Miguel Bustamante, estuvo durante el fin de la semana pasado en Mar del Plata. En oportunidad de su paso por la ciudad y antes de que abordara el avión que lo llevaría junto a una comitiva compuesta por funcionarios y técnicos, hacia la ciudad de Shanghai, China, mantuvimos una entrevista en la que abordamos precisamente la posición de la Argentina ante una profundización de las relaciones con el gigante asiático. También hubo espacio para tocar el tema de las declaraciones juradas de las empresas sobre las que existen dudas de relación con las Islas Malvinas.

Una comitiva de la Subsecretaría de Pesca ha sido invitada por el gobierno de Shangai para celebrar un seminario sobre la normativa pesquera argentina, atendiendo el interés de empresarios chinos en profundizar las relaciones con nuestro país y de empresarios nacionales de celebrar asociaciones comerciales, como la que recientemente llevara a cabo la firma Conarpesa. “Debemos profundizar la cooperación en base al conocimiento, que puedan saber de antemano cuáles son las reglas jurídicas a las que deben atenerse: 75 por ciento de tripulación argentina, nacionalización de los buques o la obtención de los permisos”, señaló Bustamante al dar inicio a la entrevista.

Si bien existen empresarios interesados en profundizar las relaciones con China, algunos consideran que subsisten situaciones que lejos de beneficiarlos los perjudican. En ese sentido, armadores poteros denunciaron durante la última reunión de Comisión de calamar que los buques de capitales chinos que están operando en nuestro caladero no han dado de baja su bandera en el país de origen. Así lograrían entrar libres de impuestos al mismo mercado en el que ellos buscan abrirse paso.

Al respecto Bustamante  señaló  que no le gustaría llamarlo denuncia “porque no fue tal,  sino un comentario dentro de la comisión, donde se planteó y yo me comuniqué con el jefe de Prefectura para que se revisen los expedientes de incorporación. Prefectura ha auditado casi la totalidad de los barcos, creo le faltan cinco, y puedo afirmar que han dado de baja la bandera. Sí, según informó Prefectura, en algunos casos, que no son más que cuatro, les falta el cese del puerto determinado por medio del cual se desprenden definitivamente de su puerto de asiento”.

REVISTA PUERTO: -¿No se ve cuál es el beneficio concreto de profundizar las relaciones con China para nuestro país?

MIGUEL BUSTAMANTE: -. No tenemos interés en que vengan los chinos, lo que queremos es terminar de consolidar un mercado, que es una solución para el langostino. La Argentina pasó de una captura de 15 mil toneladas en el año 1988 a 100 mil en el último año. La primera reacción de los exportadores fue preguntarse qué hacemos con ese langostino, a quién se lo vendemos, porque la Unión Europea y España puntualmente, lejos de asegurarnos la compra, compraron menos. A partir de la participación en la Feria de China, el producto se impuso y generó un mercado nuevo que pasó de los 36 millones de dólares a los 131 millones en el último año y en unos meses será el número uno en nuestra exportación de langostino. Los chinos han visto una posibilidad de inversión pero no es una política de la Subsecretaría que vengan los chinos a invertir, yo quiero consolidar un mercado que le hizo bien a la Argentina. No existe ningún interés particular ni nacional con China, me parece que si se ajustan a las normativas pesqueras y somos capaces el sector y el gobierno de crear unas reglas claras, que venga quien quiera. Ojalá se sumen más argentinos; pero observamos que no hay inversiones genuinas.

RP: -Se suponía que luego de la visita del Primer Ministro chino a la Argentina habría novedades respecto de la eliminación o reducción de aranceles para el ingreso de calamar a su mercado. ¿Por qué aún no se han producido?

MB: -Los informes están en este momento en la Aduana, el asunto ya pasó por el MOA, el Ministerio de Agricultura chino. El tema es que no quieren hacer mucha publicidad con esto porque otros países podrían denunciarlos en la OMC, por una discriminación a favor de la Argentina. Esto va a salir y saben que está atado jurídica y políticamente a cualquier nueva concesión, en la medida en que los productos argentinos puedan entrar al mercado en igualdad de condiciones, al menos el calamar y langostino.

RP: -¿Esto quiere decir que si se logra una reducción de los aranceles o su eliminación, se permitirá el ingreso de otros diez buques chinos?

MB: -No necesariamente, pero el número de poteros nacionales sigue bajando y eso debería hacernos pensar en qué sistema flexible podríamos adoptar, siempre con el acompañamiento de los armadores. Ahora los armadores de los barcos poteros han presentado un esquema de reconversión de su flota que lo estamos estudiando en el Consejo. No sería disparatado buscar una solución que les permita gradualmente renovar la flota. Estuve leyendo el proyecto y me parece que si el Consejo mira la realidad tal cual es, debería encaminarse hacia la propuesta de modernización que proponen.

RP: -¿Por qué no se plantea al gobierno chino el tema de su presencia en la milla 201 ya sea con barcos de bandera o de sus empresas con bandera de otros países?

MB: – El tema lo estamos tratando con la Cancillería. Mi idea era que pudiésemos sellar un acuerdo con China para conocer cuál es el verdadero esfuerzo que tenemos en la milla 201 y tratar de establecer alguna medida de ordenamiento, como por ejemplo, coordinar el cierre de la pesquería. Pero la decisión fue que esa negociación quede en manos de la Cancillería. El lunes debo reunirme con Daniel Figueroa, que es quien más ha avanzado en este tema; están trazadas las primeras líneas para ver si podemos concretar un acuerdo con un tercer país para establecer una política común.

Ya cuando la conversación sobre este punto estaba llegando a su fin, Bustamante introdujo, sin decirlo explícitamente, la cuestión del charteo al referirse a un nuevo cambio de figuritas que estaría proponiendo el gobierno chino. “Cada vez que se discute este tema ellos plantean que no tendrían problema en dejar la milla 201 si nosotros adoptáramos un sistema de licencias anuales. La Argentina debería ver, junto con los armadores, qué programa podríamos llevar adelante, claro que ahora estaríamos en mejores condiciones que en los 90 porque existe prohibición de trasbordo y monitoreo satelital”.  Bustamante indicó a la vez que la Ley de Pesca no permite este tipo de licencias y que debería modificarse. A partir de ahora se ha reinstalado un viejo tema de debate en el ámbito de la pesca argentina.

La Resolución 39 y Malvinas

Con el dictado de la Resolución 39 que reemplaza a la 514 del Registro de Pesca, las empresas están inhibidas de mantener algún tipo de relación con empresas o personas jurídicas con asiento en las Islas Malvinas. Al no poder mantener relación directa ni indirecta, algunas empresas que ya habían presentado su declaración jurada en el marco  de la anterior norma fueron intimadas a realizar una nueva presentación, dado que desde la administración nacional consideraron que existían dudas. Una de ellas, el caso más conocido, fue Pescanova-Argenova, pero no es la única: otras cinco empresas –entre ellas Pescapuerta e Iberconsa– debieron presentar nuevamente la declaración.

Al respecto Bustamante dijo que hasta el momento no hay novedades, “ahora habrá que ver con esa declaración jurada, que genera responsabilidades societarias y penales, si verdaderamente es así y no existe relación alguna”. En el caso de Pescanova puntualmente, cuenta que la firma “incorporó la declaración jurada en un acta de Directorio de la Nueva Pescanova, donde dice que no tiene ningún buque de su propiedad ni con licencia operando en Malvinas”.

RP: -¿Realizaron la venta del ciento por ciento de las acciones de la firma que apareció en la auditoría?

MB: -Aparentemente no era de Pescanova, sino de la familia de los exdueños. Del resto de las empresas hay una coreana, que se llama Arpepa, que todavía no presentó la declaración jurada y pidió, por una cuestión de lejanía, una prorroga que le fue concedida. Pero en principio si apareciese algún dato del que surgiese algún hecho delictual, la sanción es la caducidad inmediata del permiso con una multa de 10 millones de pesos.

La evaluación sobre las declaraciones juradas está en manos de la Dirección de Control y Fiscalización Pesquera a cargo de Carlos Liberman. Se espera que en el corto plazo pueda tenerse un dictamen definitivo sobre la situación de estas seis firmas. (Por Karina Fernández | Foto de Guillermo Nahum; Revista Puerto)

28/08/14

 

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