El “AÍDA CARA” no viene ni a la costa de Mar del Plata. El papelón ya es oficial. Prefectura emitió una resolución en la que no le da giro al crucero ante la falta de condiciones del canal secundario. La naviera omitió a Mar del Plata dentro de su recorrido.
El “AÍDA CARA” no viene ni a la costa de Mar del Plata. El papelón ya es oficial. Prefectura emitió una resolución en la que no le da giro al crucero ante la falta de condiciones del canal secundario. La naviera omitió a Mar del Plata dentro de su recorrido.
Tal cual lo había anticipado Revista Puerto el día lunes –no es mucho mérito refutar lo que dice Eduardo Pezzati, presidente del Consorcio Portuario– el crucero “AÍDA CARA”, que tenía previsto desde hace dos años ingresar al puerto local, como parte de su recorrido por los puertos sudamericanos, no sólo no entrará a la estación marítima local esta mañana, sino que tampoco amarrará en rada, frente a la costa.
La noticia se conoció a última hora del martes, luego que la Prefectura emitiera una resolución, redactada junto con los prácticos que se encargan de realizar la maniobra con este tipo de embarcaciones, en la que aclara que no se puede dar giro al crucero ante la falta de condiciones existentes para realizar la operación de ingreso.
Quienes deseaban ver el barco fondeado frente a las costas de Mar del Plata tendrán que esperar una nueva oportunidad o visitar puertos en serio. Los operadores de la naviera, a quienes Pezzati en estos dos años tranquilizó con insistencia sobre la holgura con que el crucero sortearía el acceso al puerto, una vez rechazado el pedido de giro, omitieron al puerto local dentro de sus escalas.
El “AÍDA CARA” es una embarcación de 193 metros de eslora y 37 de manga, que pensaba llegar con mil pasajeros procedente de Montevideo y tenía previsto permanecer 6 horas en puerto, desde la mañana de este jueves.
Si se desconoce algún tiempo en que la gestión del Presidente del Consorcio gozó de alguna insípida bonanza, estas son seguramente sus horas más amargas. Para colmo el próximo martes llegará la Presidente de la Nación a la ciudad y entre los objetivos de la visita está respaldar la presencia de la Draga “C MENDOZA” en Mar del Plata.
Sobre esta embarcación hoy se abren grandes signos de interrogación ya que su funcionamiento está lejos de ser el ideal. Pero en la administración oficial siguen empeñados en ponderarla como a un mesías, mientras el puerto se tapa de arena.
Hecha pública la maniobra de Pezzati para evitar pagar el costo político de este papelón, además de intentar refutar los datos aportados por Revista Puerto en una minigira por algunas radios, el Presidente del Consorcio intentó otro plan.
Por un momento se le ocurrió que el buque quedara amarrado en rada y los pasajeros pudieran bajar en las lanchas de la nave para llegar al puerto. “Si en otros puertos lo hacen, por qué no podemos hacerlo nosotros”, preguntó luego de observar las primeras caras de incredulidad en el auditorio. Tuvieron que explicarle que hay puertos cerrados u otros ubicados en zonas de bahías que hacen de esa travesía un paseo. “Acá sería invitarlos a una odisea”, reconoce una fuente que participó de la reunión.
En la rueda de radios Pezzati aseguró que el “AÍDA CARA” ingresaría “sin problemas” a puerto, como testimonia el sitio web de Radio Brisas. También dijo que su ingreso estaba autorizado por Vías Navegables de la Nación y que el calado del crucero era de apenas 6,20 metros.
El barco está visto que no ingresa. El que duda, que vaya hoy a las 9 y se pare frente a la costa, a la altura de Playa Chica, Varese o Playa Grande para ver si lo descubre. Que lo haya autorizado Luján no es más que una frase vacía de contenido. Luján es el responsable de la Draga, responsable de semejante muestra de ineficacia para que el canal secundario mantenga los niveles actuales de maniobrabilidad. Lo del calado no es el problema, sino la manga del buque, que no puede virar sin llevarse por delante el límite del canal secundario.
Pezzati intentó tapar el sol con la mano, pero los prácticos lo dejaron sin sombra. El último intento antes de la resolución de la Prefectura fue informar desde el Consorcio que el “AÍDA CARA” no podía ingresar porque en el puerto marplatense no había disponible un remolcador de 2.000 kva, necesario para hacer la maniobra. El remolcador que opera en Mar del Plata tiene 1.200 kva.
Aunque viniera el remolcador que está en Necochea, los prácticos no estaban dispuestos a realizar la maniobra. La naviera, harta de los planes insolventes de Pezzati para no quedar mal parado, se negó siquiera a sugerir la operación e insistió para que Prefectura emitiera una decisión oficial.
La última carta que jugó Pezzati fue pedir la intervención del Intendente Municipal. Ya no le quedaban más naipes en el mazo. El Jefe Comunal se reunió con los prácticos el martes a la tarde. Pero no hubo caso. Ya era tarde: desde el Edificio Guardacostas bajó la orden de soltarle la rienda al Consorcio y evitar salir en la foto con las manos tapando el sol.
El dictamen de Prefectura finalmente salió como pretendían los prácticos: el canal secundario no está en condiciones para permitir el ingreso del “AÍDA CARA”. Con el texto recién impreso, la naviera puso proa hacia otros puertos con la promesa de no volver por mucho tiempo a Mar del Plata.
Lo que desde este medio anticipamos el lunes. La realidad en estado puro. No dejamos de lamentar que Pezzati y la realidad sean casi incompatibles.
Por Roberto Garrone | Fotos de Diego Izquierdo
20/01/11
REVISTA PUERTO

