Naufragaron cinco barcos en Rusia

Una tempestad, que dejó 23 marineros desaparecidos, hundió un cisterna que derramó 2 mil toneladas de crudo.

Una tempestad, que dejó 23 marineros desaparecidos, hundió un cisterna que derramó 2 mil toneladas de crudo.

Moscú (EFE y AP) – Una violenta tempestad convirtió ayer en zona de catástrofe la bahía del puerto ruso Kavkaz, situado junto al estrecho de Kerch que une los mares Negro y Azov, donde cinco barcos naufragaron, entre ellos un cisterna, lo que dejó un balance provisional de 23 marineros desaparecidos y un derrame de 2.000 toneladas de crudo.

Vientos de hasta 100 kilómetros por hora y olas de cinco metros martirizaron a los buques. Del total de desaparecidos, la mayoría pertenece a la embarcación de bandera georgiana Jodzha Ismail, que transportaba chatarra y se fue a pique frente al puerto ucraniano de Sebastopol.

“Se desconoce la suerte de 15 de los 17 tripulantes, dos de los cuales consiguieron llegar a nado a la orilla”, informó un funcionario del gobierno de Kiev.

La jornada negra comenzó en plena madrugada, cuando el petrolero Volga-neft se partió en dos en medio del temporal y vertió su carga tóxica. Los 13 ocupantes sobrevivieron a la rotura del casco y se refugiaron en la popa, de la que fueron rescatados horas más tarde.

A este accidente siguió, casi seis horas después, el hundimiento del Volnogorsk, que portaba 2.000 toneladas de azufre. Posteriormente, fue el turno del Najicheván, que llevaba el mismo cargamento. Ocho tripulantes de este último navío están desaparecidos. La cadena de desgracias la cerró el Kovel.

Los cuatro barcos rusos siniestrados son de “navegación fluvial y marítima. Ninguno de los buques oceánicos que se hallaban en la bahía sufrió daños por el temporal”, consignó un comunicado del Ministerio de Emergencia de Moscú.

“En la ensenada había un total de 50 buques precisó, 40 de los cuales fueron remolcados a mar abierto”.

DESASTRE ECOLOGICO

El subdirector del Servicio Federal de Protección de la Naturaleza de Rusia, Oleg Mitvol, admitió que los trabajos para limpiar el área contaminada “llevarán meses porque estamos ante una situación grave”.

“Si el combustible se va al fondo del mar, la eliminación podría transformarse en un problema de muchos años”, reconoció el funcionario, quien agregó que el mal tiempo reinante dificulta el operativo.

También explicó que como el viento sopla en dirección a Ucrania, “resulta muy importante coordinar esfuerzos con nuestros colegas del país vecino”.

Mientras tanto, la Fiscalía inició un proceso penal contra aquellos que resulten responsables del desastre ecológico. “El perjuicio ocasionado al medio ambiente es enorme”, advirtió Alexandr Kisiliov, uno de los dirigentes de la filial local de Greenpeace.

12/11/07
LA PRENSA

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