Los corredores marítimos de ingreso y salida al puerto de Baltimore, serán reducidos y desviados hacia el norte este domingo, en un esfuerzo por reducir los riesgos de muerte de una reducida población de ballenas francas por causa de colisiones con buques.
Los corredores marítimos de ingreso y salida al puerto de Baltimore, serán reducidos y desviados hacia el norte este domingo, en un esfuerzo por reducir los riesgos de muerte de una reducida población de ballenas francas por causa de colisiones con buques.
Se trata de la primera vez en la historia de los EEUU, en la que se cambian las rutas de navegación para proteger la vida silvestre.
Cada año, buques provenientes de todo el mundo, transportando desde automóviles hasta gas natural, realizan alrededor de 3.500 viajes a través de corredores establecidos que se extienden desde el sudeste de Cape Cod hasta el puerto de Boston.
El domingo, el tramo final del corredor será rotado ligeramente hacia el noreste. Según afirman investigadores, esta medida mantendrá los buques fuera de un área con alta concentración de ballenas francas del Atlántico Norte, y reducirá en más de un 50% el riesgo de colisión de éstas con los buques.
Con una población total de ballenas estimada en sólo 350 ejemplares, cualquier reducción en el riesgo es significativa, afirmó Richard Merrick, un investigador que ayudó a idear el cambio.
“Cada animal que muere tiene un efecto potencial significativo sobre la población. De modo que si logramos salvar un solo animal en el área, valdrá la pena”, dijo Merrick, que trabaja para el área de “especies protegidas”, del Servicio Nacional de Pesquerías Marinas.
Sin embargo, los cambios generan preocupación por la seguridad de la navegación, dado que los dos corredores – uno de entrada y otro de salida – serán reducidos en media milla, quedando con un ancho de 1.5 millas. Esto reduce el espacio de maniobra para los buques.
El cambio, cuya instrumentación llevó cerca de cinco años, también implica un incremento de alrededor de cuatro millas de navegación (10 a 22 minutos más).
Richard Meyer, director ejecutivo de la Asociación Naviera de Boston, sostuvo que el incremento del tiempo de navegación es importante, pues Boston es un puerto poco profundo en el que los buques ingresan y salen utilizando la marea.
Las colisiones con buques y los enredos con elementos de maniobra, están entre las actividades humanas que mayor mortandad ocasionan sobre estas ballenas francas. Desde 1972, se han documentado 28 muertes atribuibles a colisiones, incluidas ocho desde 2004 a la fecha.
Las ballenas francas del Atlántico Norte pasan el invierno en las aguas cálidas que se encuentran más al sur, y migran cada primavera hacia el Golfo de Maine, antes de retornar hacia el sur durante el otoño.
Las rutas de navegación han estado corriendo sobre el Santuario Nacional Marino de Stellwagen Bank, un hábitat vital para las ballenas y otros mamíferos marinos. Un análisis de 25 años de datos sobre la migración de la ballena franca, mostró que los corredores de navegación atraviesan un área con una densa concentración de animales, muy probablemente porque es la zona donde se alimentan.
El análisis mostró al mismo tiempo que la cantidad de ballenas en el área que se encuentra hacia el norte de dichos corredores, es mucho menor.
El angostamiento de los corredores fue aprobado por el Cuerpo de Guardacostas y la Organización Marítima Internacional; los navegantes deberán ajustarse a la medida. Al comentar el tema, el director ejecutivo de la Asociación de Prácticos de Boston, Andy Hammond, dijo que toda reducción de espacio es importante pues reduce la capacidad de maniobra de buques frecuentemente inmensos, a veces con mal tiempo y en otras circunstancias imprevistas.
Meyer afirmó que la desviación de los corredores es mucho menos controvertida que una propuesta – que está todavía en estudio en el organismo federal – para reducir a 10 nudos la velocidad máxima en las áreas donde las ballenas estén activas. Agregó que los armadores no están convencidos de que una reducción de velocidad marque una diferencia a favor de las ballenas, y sí advierten en cambio que el desvío de los corredores será beneficioso.
Hammond afirmó que el desvío de los corredores merece ser intentado y probado, por sus potenciales beneficios para las ballenas. “En la medida en que se pueda mantener un balance entre la seguridad de la navegación y un el nivel de seguridad alto para las ballenas, estaremos bien dispuestos a colaborar”, agregó.
(Fuentes: AP, Examiner.com; 30/06/07)
02/07/07
MARITIME NEWS
Traducción de NUESTROMAR
