La flota comprendida entre los 31 y 40 metros de eslora fue la que mejor aprovechó el aumento de la biomasa disponible para ser pescada de langostino patagónico en esta temporada 2007. Una zafra que consume sus días finales en aguas chubutenses, con reducción del esfuerzo, para garantizar la sustentabilidad del recurso el año próximo.
La flota comprendida entre los 31 y 40 metros de eslora fue la que mejor aprovechó el aumento de la biomasa disponible para ser pescada de langostino patagónico en esta temporada 2007. Una zafra que consume sus días finales en aguas chubutenses, con reducción del esfuerzo, para garantizar la sustentabilidad del recurso el año próximo.
La flota más importante que opera sobre el crustáceo desembarcó hasta el 6 de septiembre pasado 28.342.002 kilos, casi 4 mil toneladas más que lo que se llevaban declaradas como desembarcadas el año pasado, pero al 26 de septiembre.
Para esa fecha del 2006, siempre en base a datos oficiales aportados por la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera, se habían descargado 24.469.434 kilos, producidos en 352 mareas que contabilizaron 89.765 días de pesca.
En los primeros 8 meses del año, ya se habían consumado 407 mareas, totalizando 10.254 días de operaciones sobre las “marcas” de langostino, un 20% más que el año pasado, y que a grandes rasgos muestra un promedio de producción diario que roza los 3 mil kilos. Algo que, salvo los investigadores del Proyecto Langostino del INIDEP, a principios de temporada pocos se animaban a confirmar.
22/10/07
PESCA & PUERTOS
