Más de mil obreros arreglaron su indemnización con empresas y cooperativas (Mar del Plata)

De “autoconvocados” a “indemnizados”.

De “autoconvocados” a “indemnizados”.

Mientras siguen agitando las banderas del reclamo por la efectivización bajo el Convenio 161/75, muchos de los obreros de la pesca han cambiado su condición y de “autoconvocados” como se los conoce en la opinión pública local, pasaron a estar “indemnizados” a partir de arreglos extrajudiciales que conformaron con cooperativas de trabajo y las empresas que figuran como responsables solidarias.

Se calcula que desde que estalló la crisis, a mediados del año pasado, hasta ahora, más de mil trabajadores arreglaron su desvinculación de esta forma, sin llegar a los estrados judiciales para determinar la razón a sus reclamos.

La falta de merluza sufrida el año pasado, sumada a las protestas reiteradas que afectaron el normal desarrollo de la actividad productiva, generó que miles de obreros perdieran su trabajo regular en las plantas donde funcionaban cooperativas de trabajo. En ese marco, muchos iniciaron acciones legales contra las propias entidades de carácter social y las empresas que le proveían la materia prima.

Entre ellos figuran los dirigentes más representativos, como Roberto Villaola, Oscar Trigo, Alberto Rosa y Elda Taborda, quienes en promedio han recibido una suma cercana a los 20 mil pesos.

Por lo general, el pedido de indemnización de los obreros, impulsado por sus abogados defensores, resulta desmedido. Esto provoca que las empresas decidan no litigar, no avanzar con el desarrollo del juicio, porque les resulta más barato “arreglar” de manera extrajudicial.

“Les piden sumas desproporcionadas, 60, 70 mil pesos, por dos años de trabajo. Contratar los peritos y demás profesionales para determinar si fue socio de la cooperativa o si renunció, más los honorarios, las empresas tienen un costo fijo del 10 por ciento de esa suma, y no saben si lo van a ganar”, contó un allegado a la cartera laboral. “Es por eso que a los empleadores les resulta más económico arreglar que ir a juicio”, concluyó.

En promedio, los trabajadores reciben entre 4 y 5 mil pesos de indemnización, pago que se realizaría en una sola cuota. Para los reconocimientos más altos, se abonaría una parte y el resto en cuotas.

A contramano de esa realidad, hace unos días, José San Martín, delegado del Ministerio de Trabajo bonaerense, destacó que todos los montos de las indemnizaciones por los despidos no bajaron de los 20 mil pesos.

“Hay un negocio fabuloso detrás de todo esto”, apuntó Oscar Geréz, abogado que representa a las empresas del Grupo Valastro, quien participó en la indemnización de 100 obreros que trabajaban en las cooperativas que operan para la empresa Giorno.

El profesional letrado que representa a los demandantes es el doctor Encina, socio de Julio Hikkilo, el referente legal de la CTA, que sigue luchando por la efectivización de los obreros del pescado, con escasa suerte por cierto, si pensamos que los obreros indemnizados son muchos más que los efectivizados.

Se cree que son mil, pero se esperan muchos más juicios por despidos para acceder al arreglo, sobre todo luego de la promoción que formuló San Martín. La ley laboral prevé que se pueden entablar demandas por los 2 últimos años. Tal el caso de un filetero que hace un año que había renunciado a una cooperativa y se había radicado en Balcarce, una localidad cercana a Mar del Plata, donde estaba ocupado en una actividad ajena a la pesca. El hombre regresó a la ciudad, inició el juicio, cobró la indemnización y volvió a los pagos de Fangio con unos cuantos pesos de más.

Abusos, como los que sufrieron miles de obreros presos de un sistema laboral que no contempla el respaldo a sus derechos como trabajadores, pero abusos al fin.

24/03/08
PESCA & PUERTOS

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