Las pesqueras no pueden cumplir con los envíos a sus clientes europeos por el conflicto con el SOMU. Representan unas 9.000 toneladas de mercadería congelada bloqueadas en el puerto. Ayer hubo una tensa reunión en el Ministerio de Trabajo.
Las pesqueras no pueden cumplir con los envíos a sus clientes europeos por el conflicto con el SOMU. Representan unas 9.000 toneladas de mercadería congelada bloqueadas en el puerto. Ayer hubo una tensa reunión en el Ministerio de Trabajo.
Las empresas pesqueras que exportan desde el muelle Almirante Storni de Puerto Madryn mantienen desde hace una semana más de 300 contenedores que debían ser llevados a Europa y no han podido ser cargados por el conflicto que desató el SOMU, que si bien por un lado acató la conciliación obligatoria, en forma paralela intimó a las navieras a que no tendrían servicio de remolque lo que se tradujo en el bloqueo real de los envíos al exterior por la vía marítima.
Los ingresos de buques portacontenedores previstos para fines de mayo y los primeros días del mes en curso fueron suspendidos hasta nuevo aviso ante la amenaza real de quedar retenidos y sin poder cargar por la situación generada por el Sindicato que enrola a los marineros que demanda mejoras salariales a las compañías con flotas pesqueras.
Si se tiene en cuenta que en cada contenedor viajan alrededor de 30 toneladas de pescado congelado procesado, el volumen de productos que están sin poder salir del país desde la estación marítima de Madryn es de 9.000 toneladas, aproximadamente, indicaron ayer fuentes empresarias a REVISTA PUERTO.
Se trata de mercadería que ya está vendida por parte de las firmas pesqueras a clientes de la Unión Europea que, a sabiendas de lo que está sucediendo acá, han resuelto suspender o cancelar las transferencias por el pago de esos productos ya que no se sabe con precisión la fecha en que serán entregados en destino.
Tal circunstancia coloca a las empresas del sector en una más que incomoda situación, tanto financiera, como de incumplimiento ante sus clientes en un mercado internacional cada vez más exigente y sensible. Cabe señalar que las pesqueras deben asumir las consecuencias que acarrean estas demoras en los despachos de los contenedores al exterior, ya que como es lógico, las empresas importadoras de alimentos tanto de Europa, Brasil y los Estados Unidos adoptan una serie de recaudos por contratiempos de este tipo.
La falta de cumplimiento en la entrega del pescado congelado comercializado previamente ocasiona a las compañías no sólo la demora en el pago de tales transacciones, sino que puede significarles la pérdida de determinados mercados si esto se extiende en el tiempo. En el contexto internacional que envuelve a los mercados, hechos de este tipo terminan a la postre atentando contra las empresas y consecuentemente contra la propia fuente laboral que los sindicalistas dicen querer preservar.
El SOMU declaró hace una semana una serie de medidas de fuerza en reclamo de actualizaciones salariales de sus afiliados, en primer instancia se impidió la zarpada de los buques pesqueros congeladores, y se amenazó con que los tangoneros que llegarán a puerto no podrían volver a salir.
Ante la presentación en el Ministerio de Trabajo de las cámaras empresarias marplatenses y la CAPIP se dictó inmediatamente la conciliación obligatoria y se acordó una primera audiencia que tuvo lugar ayer en la ciudad de Buenos Aires. El gremio aceptó lo dispuesto por la cartera laboral, pero al mismo tiempo ordenó a sus delegaciones a bloquear el movimiento de contenedores con productos pesqueros que tuvieran destino el exterior.
Las navieras alertadas por esa amenaza sindical optaron por no tocar puerto y posponer los ingresos aguardando la evolución del conflicto. Lo que evitan es que queden retenidos los buques portacontenedores o ingresar sin poder producir las cargas pactadas con el perjuicio millonario que eso significa.
En este contexto, se llevó a cabo en la tarde de ayer una reunión en la Capital Federal, de la que participaron los representantes de las empresas y la cúpula del SOMU. Trascendió que fue una audiencia muy tensa por las posturas firmes de cada parte, al tiempo que desde el gremio intentaban desligarse del no ingreso de los portacontenedores a los puertos indicando que habían acatado la medida del Ministerio de retrotraer la situación.
Al cierre de este despacho había incertidumbre por cómo evolucionará este conflicto, entendiendo que el paso de los días con las cargas sin poder salir al exterior agravaría la situación.
Texto y fotos de Nelson Saldivia
04/06/10
REVISTA PUERTO

