Más costos, menos precio.
Más costos, menos precio.
Las dificultades del sector pesquero volvieron a evidenciarse en las últimas semanas, a partir de la baja en el precio internacional de la merluza y los nuevos aumentos de costos, lo que implica severas dificultades para mantener un nivel de rentabilidad que haga viable el negocio.
Según confiaron referentes empresarios, las subas de costos en rubros tales como flete, cartón y polietileno, además del aumento salarial dispuesto en forma retroactiva al primero de junio mediante la última paritaria con el STIA implican un cóctel sumamente peligroso. “No puedo culpar a la gente por esta situación, la realidad es que en Comodoro con 2 mil pesos no se puede vivir, qué le vamos a hacer. Si nosotros no tenemos cupo nos quedamos sin materia prima y la gente trabaja la mitad, por lo que también cobra mucho menos; el tema es que al mismo tiempo que para las empresas suben todos los costos, baja el precio de la merluza”, refirió un empresario local.
Al respecto señaló que en junio hubo una baja en el precio de la merluza que en el mercado externo representó 200 dólares por tonelada, por lo que “en un camión podemos perder entre 16 mil y 17 mil pesos. Entonces para junio hay que afrontar los nuevos costos salariales, con un menor precio del pescado”, graficó.
Al caer los valores internacionales se vuelca una mayor oferta hacia el mercado interno. En este ítem se mencionó también desde el ámbito empresario los menores precios que ofrecen productos salidos desde Mar del Plata, en tanto en ese puerto “gran parte de la economía trabaja en negro, a diferencia de nosotros, entonces frente a eso no podemos competir: en Mendoza hay pescado colocado al mismo precio que sale de Comodoro, pero tenemos que sumar el flete, entonces así no es posible”, se indicó.
De igual modo se mencionó el caso del calamar, que en Mar del Plata se vende prácticamente a la mitad del precio que puede obtenerse en el puerto de Comodoro: “Es el mismo calamar que sale de las aguas del sur, pero allá vale la mitad, ¿cómo se explica esto?”, se interrogó.
Las miradas patagónicas hacia la actividad portuaria marplatense coinciden en ámbitos empresarios y gremiales, en tanto de éste se viene solicitando negociar convenios regionales, para considerar los mayores costos que implica la vida en el sur del país, frente a ámbitos en los que parte de la economía discurre por canales fuera de regularidad tributaria.
De esta manera, la expectativa vuelve a centrarse en torno a los resultados que pueda arrojar la pesca de langostino en aguas nacionales.
28/07/08
PESCA & PUERTOS
