(Mar del Plata) El 2007 será para los armadores un año difícil de olvidar. Por la merma en el cupo asignado para pescar merluza y también por la recuperación salarial que solicitan todos los actores vinculados a la actividad pesquera en esta estación marítima.
(Mar del Plata) El 2007 será para los armadores un año difícil de olvidar. Por la merma en el cupo asignado para pescar merluza y también por la recuperación salarial que solicitan todos los actores vinculados a la actividad pesquera en esta estación marítima.
Además de las negociaciones que en simultáneo los empresarios sostienen con los representantes de los gremios marítimos y del personal en las plantas procesadoras, ahora fue el turno de los transportistas que cargan la materia prima en los muelles del puerto y la trasladan hasta los establecimientos.
Acá no hay más que un interlocutor, la Asociación de Transportistas del Puerto, que se integra con representantes de los 150 vehículos que diariamente llevan el pescado a procesar. No es poca la demanda. El año pasado cargaron para volver a descargar gran parte de las 440 mil toneladas de productos de origen marino que se bajaron en este puerto.
“Desde hacía más de dos años teníamos la tarifa congelada en 0,80 pesos por cajón”, contó Juan José Di Meglio, titular de la agrupación. “Con el problema adicional que además de aumentar la cantidad de camiones que entran al puerto, baja el nivel de desembarques”.
La nueva tarifa suscripta entre las partes fija el valor del cajón transportado en 0,90 pesos. “Siempre el precio estuvo directa relación con el valor del pasaje del colectivos urbano”, ejemplificó Di Meglio. Desde hace un buen tiempo ese boleto tiene un costo de 1,17 pesos.
En el medio de las negociaciones los transportistas realizaron una huelga que no alcanzó a durar 24 horas, con todos los camiones colocados en el ingreso al puerto. “Por suerte los empresarios entendieron nuestra posición y otorgaron el aumento”, destacó el representante de los camioneros.
Lo que por el momento parece no circular con la misma velocidad es el pedido de la Asociación para que las autoridades del Consorcio acepten suspender las habilitaciones de nuevos camiones para operar desde el puerto.
“Va en contra de los derechos básicos que establece la Constitución”, rechazaron desde el ente portuario. “No podemos coartar la libertad de trabajar; todo aquel que reúna los requisitos y tenga su vehículo en condiciones, podrá transportar pescado desde acá”, completó un funcionario del Consorcio ante la consulta de P&P.
Los transportistas se quejan de los altos costos fijos que tiene la actividad, a partir de los controles y habilitaciones que deben tramitarse ante los organismos públicos, como la CNRT, SENASA, la comuna, la Provincia y la Nación. “Prueba técnica, desinfección, humo; en definitiva, tenemos 12 habilitaciones que pagar y todas son 200 ó 300 pesos, no podemos cubrir los gastos", se quejó Di Meglio.
Al peligrar la rentabilidad de los camioneros –algunos aseguran que sólo hacen un par de viajes por semana– se genera como efecto dominó la falta de inversiones en la renovación de los vehículos, que repercute en las condiciones que se lleva la materia prima a las plantas.
28/05/07
PESCA & PUERTOS
