Los asuntos marítimo-portuarios han sido a lo largo de la vida política de Luis Alberto Lacalle, asuntos genéticamente sensibles a su cultura propia y heredada.
Los asuntos marítimo-portuarios han sido a lo largo de la vida política de Luis Alberto Lacalle, asuntos genéticamente sensibles a su cultura propia y heredada.
En este caso específico, nos estamos refiriendo al Canal Martín García que días pasados fue tema de una exposición efectuada en el Club de Golf en el marco de un foro organizado por el Centro de Navegación. Junto a prestigiosos panelistas, adhirió a la idea de avanzar rápidamente en el proyecto conjunto argentino-uruguayo de profundizar el Canal Martín García. Pero también se refirió a la geografía y a episodios históricos de conflictos y dijo que únicamente se pueden hallar las soluciones con nuestros vecinos a través de la vía política. Los siguientes fueron entre otros los conceptos del senador Lacalle.
Nos dijo que la geografía pone al puerto de Montevideo, la semilla de la nacionalidad. "Si escribiéramos la historia del Uruguay como el evangelio de San Juan diríamos que en el principio fue la bahía y de ahí en más se desarrolló una identidad a partir de la rivalidad con Buenos Aires y de su empeño hasta hoy de llevar adelante un predominio. No debemos olvidar -agregó- que el mapa del canal, de la hidrovía P.P. y el de los ríos es esencial para definir, pero también conocer los episodios políticos e históricos ayudan a entender mejor".
Dijo que los intereses nacionales comienzan en Corumbá y terminan en la Antártida, una visión Norte-Sur, en la que el Uruguay es bisagra y punto de contacto y debe ser una presencia fuerte en todo el Atlántico Sur.
Destacó tres puntos vitales vinculados entre sí, que se complementan y son absolutamente necesarios como son la Ley de Reforma Portuaria, el Tratado de la Hidrovía, y el dragado del Martín García. Entiendo que es muy difícil luchar contra intereses y en esa línea de pensamiento Lacalle dijo que "Buenos Aires quiere seguir siendo como hace 200 años: el dueño de la llave del Plata en colisión con los intereses de las provincias de la Argentina, de Paraguay y de Uruguay, esas son constantes de la Historia".
Dijo que el país tiene intereses permanentes, no alianzas, ni amistades, ni coincidencias ideológicas, por consiguiente no se puede conducir una política exterior con amigos o presuntas identidades ideológicas, sino por defensa de intereses. Y los intereses del Uruguay van a ser contrapuestos a los intereses de Buenos Aires, cuya rivalidad portuaria tiene cerca de 300 años y "está metido en nuestro ADN y en el de los vecinos.
Este destino natural del Uruguay que nació como nación independiente a pesar de los vecinos, permite a la Argentina usar los canales como una presión. Fíjense Uds. que apenas sorteamos el problema de los puentes, inmediatamente tenemos el tema Martín García sobre el cual vamos a tener dificultades y en todo caso no va a ser fácil".
Lacalle planteó más adelante la situación de que no tenemos cartas fuertes en la mano porque nuestro país se encuentra entre dos colosos que se han asociado en sus intereses y ya no podemos siquiera ensayar la política pendular entre Brasil y Argentina. Y peor será cuanto más nos comprometamos políticamente con "otros países e instituciones de las que no quiero hablar, vamos a tener menos cartas.
El Uruguay necesita amigos poderosos pero lejanos. Observo que la Hidrovía aún no es una realidad, hay que bajarla de los papeles, de la letra a los hechos, a su funcionamiento. Sobre el puerto de aguas profundas, dijo que hay que pensarlo y estudiarlo muy bien. Luego se pronunció a favor de construir la vía férrea desde Grito de Asencio a Nueva Palmira, unos 70 kilómetros, y, eventualmente el Puente Punta Chaparro a la Argentina, el único viable que costaría unos 150 millones de dólares.
Sobre el canal Martín García dijo que estamos ante un asunto de prioridad nacional; es absolutamente necesario ir a los 36 o 40 pies de profundidad. Para este objetivo resulta necesario convencer al sector político, a todos los legisladores, y a quienes toman las decisiones".
23/08/10
EL PAIS – URUGUAY
