Unos 60 internos cobrarán un salario mensual, cuya mayor proporción será destinada a sus familiares. Dentro de un año, planean llegar a 300 trabajadores.
Unos 60 internos cobrarán un salario mensual, cuya mayor proporción será destinada a sus familiares. Dentro de un año, planean llegar a 300 trabajadores.
Unos sesenta internos que purgan condena en la Unidad Penal XV de Batán y cumplen con ciertos requisitos, como buena conducta, trabajarán de ahora en más en los flamantes emprendimientos inaugurados ayer.
La procesadora de pescado constituye una experiencia piloto a nivel mundial, en la que trabajarán -por ahora- unos 25 internos que ya recibieron capacitación, aunque algunos ya conocían el oficio desde antes de caer en la cárcel.
El emprendimiento está a cargo de Infood SA, cuyos tres socios encararon el proyecto "tanto por la cuestión económica como por los fines sociales, ya que lo pretendido es inculcar la cultura del trabajo y así van a poder reinsertarse en la sociedad una vez que queden en libertad", detalló a LA CAPITAL la vocera de la empresa, María del Carmen Matarresi.
Así las cosas, por ahora sólo desempeñarán la tarea "unos 25 internos, ya que deben someterse a un proceso de capacitación y cumplimiento de ciertas reglas y condiciones impuestas, por ejemplo, por Senasa". La idea de los empresarios es contar con unos 100 internos trabajando en la planta dentro de un año.
Los empleados, que cobrarán un sueldo -un porcentaje será destinado a sus familias- con cargas sociales incluidas, trabajan en tres turnos de 8 horas cada uno.
Sistemas
Para este caso se formó una organización no gubernamental especial, a través de la cual las familias de los trabajadores privados de libertad podrán acceder a beneficios como obra social, asesoramiento legal y otras ayudas que complementarán el salario percibido por los empleados.
Los primeros 25 en empezar a trabajar comenzaron a recibir capacitación el pasado 14 de noviembre, a través de un curso dictado por veterinarios del departamento de Pesca Municipal de la comuna de General Pueyrredon.
Uno de los contratados, Jonathan Medina -22 años-, debe cumplir una condena de 7 años y medio por robo calificado y le queda más de la mitad. "Para mí es una oportunidad -dijo- porque además le puedo aportar plata a mi familia, ya que tengo tres chicos chiquitos. Ahora soy un gasto para ellos".
Juan Carlos, de 46, aseguró tener experiencia como filetero aunque "tengo una gran carrera acá", dijo entre risas y entre rejas. De todas formas, destacó que "es una oportunidad, no la pienso desaprovechar. Esperemos que a todos nos vaya bien".
La construcción de la planta de 200 metros cuadrados comenzó el pasado 2 de octubre, empleando a 15 detenidos en las refacciones y acondicionamiento general del edificio, que cuenta con todos los requerimientos sanitarios y edilicios de un emprendimiento de estas características.
Por su parte, el titular del Sistema Penitenciario Bonaerense (SPB), Fernando Díaz, explicó que "estamos cambiando el sistema, abriendo las puertas, capacitando a la gente, no sólo para que ganen su sustento, sino para que una vez que salgan puedan reinsertarse en la vida social".
En ese sentido, detalló que "está comprobado que en estos casos la reincidencia es casi nula, así que ya se probó el éxito de este modelo".
Sobre las medidas de seguridad a tomar, debido a que para el fileteado se usan cuchillos, destacó que "se hacen las mismas requisitorias que cuando van a los talleres. En todas las unidades hay talleres de herrería y allí se usan elementos más contundentes. Así que las medidas están tomadas".
Díaz destacó que "esta unidad cuenta con un taller de fábrica de calzados desde hace 15 años, o sea que están acostumbrados a estas experiencias, que son buenas y les permiten ganar su propio sustento".
En la actualidad, el SPB cuenta con unos "10 mil internos que trabajan, pero de esos unos 8.500 trabajan en el mantenimiento de las unidades, ganando lo que se llama el peculio, que son alrededor de $30 mensuales. Con estas empresas van a poder ganar dinero y mandarles a su familia".
En los cortes de cinta de la planta de procesamiento de pescado y de reciclado de polietileno estuvieron presentes el jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense, doctor Fernando Díaz; el asesor de Trabajo, doctor Ariel Lallera; el director de Trabajo Penitenciario, Ricardo Lindner; el jefe del Complejo Zona Este, Juan Orlando Martínez Gómez; y el director de la Unidad XV, Rubén Darío Borzani. En la oportunidad hubo dos invitados especiales: Ron Alien y James Haines, director del Sistema de Prisiones de Gran Bretaña y observador de las prisiones del gobierno ingles.
Plástico
El otro emprendimiento inaugurado es una planta de reciclado de polietileno, que procesa unas 500 toneladas de basura por año en la ciudad.
El proceso para reciclar el plástico consiste en separar el material por colores, quitarles las etiquetas y reducirlo en la máquina hasta quedar convertido "en lentejas de polietileno. Eso se vende para fabricar bolsas de consorcios, caños y bidones, por ejemplo", explicó Julio Lotartaro, socio de Logamar SA junto a Ricardo Marengo.
Aunque actualmente procesan unas 40 toneladas mensuales, para el verano ese volumen aumentará ya que "la ciudad recibe más gente y hay más consumo". Al plástico para reciclar los van a buscar a los grandes supermercados y a determinadas empresas, mientras que otras se los llevan directamente.
Por ahora, aquí trabajarán unos "33 internos, divididos en tres grupos de ocho horas cada uno, aunque nuestro plan es ir incorporando más gente", contó Marengo. El salario será de $650.
Logamar no cuenta con locación externa a la Penal, ya que "hemos decidido -resaltó Lotartaro- mudar toda nuestra producción aquí. El proyecto, además de la parte económica, apunta a desarrollar la conciencia social y ser parte de esta experiencia".
27/11/07
LA CAPITAL

