Los mapas robados en España podrían valer US$ 2 millones

Una pieza similar se vendió en un millón.

Una pieza similar se vendió en un millón.

MADRID.- Sin dar paso atrás en la denuncia con la que acusó a "un investigador argentino" por el robo de dos incunables de la Biblioteca Nacional española, la directora saliente, Rosa Regàs, se tomó ayer un respiro en su escalada de declaraciones sobre el oscuro caso. Y se abstuvo de suministrar detalle o prueba de esa acusación.

En medios locales se insistió en que se trata de piezas "únicas" a las que es "imposible" darles un valor en dinero. Hace dos años, la oficina londinense de Christie s subastó en un millón de dólares un raro y pequeño mapa de la misma época, lo que podría tomarse como parámetro para estimar el valor de las piezas desaparecidas

Regàs ayer guardó silencio. "Yo ya he dicho lo que tenía que decir. No pienso contestar nada más", dijo cuando LA NACION intentó conocer precisiones sobre la pública acusación en la que responsabilizó a un "investigador" venido de nuestro país por la desaparición de dos mapas impresos en 1482 correspondientes a la colección de incunables de la institución.

-Como comprenderá, su acusación ha causado inquietud en la Argentina.

-Ya pueden ponerse todo lo nerviosos que quieran, que yo no voy a decir nada más. De modo que no sigamos hablando.

Así, cortante, contestó a LA NACION la escritora y ex directora de la biblioteca, en un diálogo telefónico. Desde que se supo del misterioso robo, Regàs viene manteniendo una sonora disputa con su jefe, el ministro de Cultura, César Antonio Molina, quien le retiró la confianza y la empujó a renunciar.

Piezas únicas

Los dos mapas desaparecieron del área de acceso restringido de la Biblioteca, compuesta por cuatro salas -todas ellas, con cámaras de seguridad en los rincones- y cuyo ingreso requiere que cada visitante supere tres controles de inspección. Se trata de dos mapamundis diseñados por el griego Ptolomeo para su Cosmografía e impresos en 1482.

Investigadores españoles insistieron en que se trata de piezas únicas, a las que resulta "imposible" darles un valor de mercado. Aunque, como suele ocurrir a menudo, cada precio depende del deseo que haya en quien codicie.

Sin ser el mismo caso, ni mucho menos -en el caso español se trata de mapas robados-, la casa de subastas Christie s situó en un millón de dólares el precio récord que, hasta ahora, mantiene la venta de un mapa antiguo similar, impreso en la misma época.

"Es el precio más alto pagado en remate para un mapa antiguo. La venta fue hace dos años y correspondió a una versión impresa en 1508 y en una sola página del llamado Mapa Waldseemuller, célebre porque, según entienden muchos, fue en él donde, por primera vez, se usó la palabra América para designar al Nuevo Mundo", dijeron en la oficina londinense a LA NACION.

Si bien es el precio más alto pagado en remate, no es el más caro que se haya abonado por una cartografía antigua. De hecho, una impresión siete años posterior, pero mucho más grande, de ese mismo mapa fue adquirida en una compra privada por la Biblioteca del Congreso de Washington, por diez veces más: diez millones de dólares.

¿Cuánto valen los dos impresos de Ptolomeo que, según Rosa Regàs, se llevó un argentino?

"Lo que alguien esté dispuesto a pagar. Y eso, de acuerdo con los antecedentes que hay, puede ser una enormidad", dijeron quienes, en esta capital, opinan que "el robo tiene que haber sido por encargo".

Las sospechas

Según dijo anteayer, Regàs no tiene duda de que, detrás de todo eso, hay "un investigador" que vino de la Argentina, del que ella asegura conocer "el nombre, la dirección, la personalidad y la nacionalidad". Pero que, pese a todo eso, desgraciadamente, "se ha escapado".

Quienes investigan el asunto en la Guardia Civil dijeron que la cosa no es tan así. "Hay varios sospechosos", se indicó.

También se relativizó la afirmación de Regàs en el sentido de que quien luego resultó ser un ladrón ingresó gracias "a un aval de la embajada española en Buenos Aires". El embajador Rafael Estrella lo negó de plano.

El ministro Molina acusó a Regàs de ocultar el robo. La escritora le reprochó ser un autoritario y un soberbio que, con tal de salir en los diarios, "pone en riesgo la investigación" policial. Y no vaciló en decir que, en todo esto, "me persiguen quienes no soportan que una mujer sea jefa".

En el gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el escándalo de los dos escritores enfrentados empieza a ser incómodo. Regàs está catalogada como una escritora de la llamada "izquierda comprometida" que apoyó el proyecto de José Luis Rodríguez Zapatero.

Por Silvia Pisani
Corresponsal en España

31/08/07
LA NACION

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio