Los expertos advierten que la producción masiva de etanol afectará las reservas acuíferas.
Los expertos advierten que la producción masiva de etanol afectará las reservas acuíferas.
Un grupo de expertos advirtió ayer en Estocolmo contra una grave amenaza de las reservas acuíferas por la esperada producción masiva de etanol y otros biocombustibles para automóviles, durante la apertura de la Semana Mundial del Agua, en la capital sueca.
El instituto de investigación Siwi presentó sus previsiones, según las cuales la producción de biocombustibles provocará que se duplique la demanda actual de agua para la agricultura.
Otro problema sin solucionar será la necesidad de enormes superficies de siembra para las materias primas que deben transformarse en un combustible que, según se espera, sustituya al petróleo.
Evitar la muerte de millones de personas por instalaciones sanitarias insalubres será otra de las cuestiones que se tratará en el encuentro de siete días de duración.
La agroindustria provoca una degradación del suelo. Según la FAO, hasta 500 millones de hectáreas de tierras arables desaparecerán en el Tercer Mundo a causa de estas prácticas.
La agroindustria utiliza de forma masiva fertilizantes, pesticidas y herbicidas, productos químicos derivados del petróleo que causan contaminación y perjudican la salud. Todo ello forma parte de otro problema: la fumigación con insecticidas se ha multiplicado por 20 desde 1948, pero ahora los insectos devoran el 13% de las cosechas, mientras que antes se perdía sólo el 7%.
La agroindustria también es un gran consumidor de energía. La población humana se ha cuadruplicado en el último siglo, pasando de 1.500 millones de habitantes a 6.300 millones, mientras la cantidad de energía dedicada a la producción de alimentos se ha multiplicado por 80. Ahora se gasta 80 veces más energía en alimentar a una población cuatro veces mayor.
Uno de los efectos más negativos del cambio climático se verá reflejado en la escasez del agua dulce en muchas regiones del planeta.
La agroindustria consume el 70% del agua dulce, y su expansión provocará todavía más tensiones.
Las multinacionales en la mayoría de los países empobrecidos tienen prioridad en el uso de los recursos hídricos, como es por ejemplo el caso de Coca Cola en la India, que está dejando a poblaciones enteras sin agua por el consumo masivo para la producción de sus bebidas. l (DPA y Télam)
13/08/07
LA CAPITAL
