El Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral comenzó sus tareas de la temporada 2007 y registró el primer varamiento. El objetivo es obtener información sobre la salud de las ballenas que visitan las costas de Península Valdés. En su quinta temporada de estudios, los integrantes del equipo de campo registraron la primera ballena varada en el Golfo San José.
El Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral comenzó sus tareas de la temporada 2007 y registró el primer varamiento. El objetivo es obtener información sobre la salud de las ballenas que visitan las costas de Península Valdés. En su quinta temporada de estudios, los integrantes del equipo de campo registraron la primera ballena varada en el Golfo San José.
Desde 2003, las organizaciones no gubernamentales Wildlife Conservation Society (WCS), Whale Conservation Institute (WCI), Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) y la Fundación Patagonia Natural (FPN) trabajan conjuntamente para llevar adelante el Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral en Península Valdés.
Un protocolo desarrollado por sus integrantes permite evaluar la salud de las ballenas francas y su susceptibilidad a enfermedades en base al estudio de los animales varados y busca determinar posibles causas de muerte de las ballenas en las costas de Chubut.
El Programa cuenta con el apoyo logístico de la Dirección de Conservación y la Dirección de Flora y Fauna Silvestres de la provincia de Chubut, la Administración del Área Protegida Península Valdés y la Prefectura Naval Argentina, y es financiado por el Servicio de Pesquerías Marinas de Estados Unidos.
Cada vez más crías quedan varadas
Cada año, las primeras ballenas francas australes arriban a las aguas de Península Valdés en abril y permanecen allí hasta diciembre. Actualmente esta población es considerada una de las más grandes del mundo para esta especie, con una estimación cercana a los 5.000 individuos.
En esta área de cría se registra el mayor número de animales varados en comparación con otras poblaciones. Vicky Rowntree, directora del Programa, explica que "las crías comprenden más del 80% de los varamientos registrados en Península Valdés. El número de crías varadas cada año ha aumentado a un ritmo constante, conjuntamente con el número total de crías vivas contadas durante los relevamientos aéreos. La tasa de incremento en el número de crías varadas desde 1971 es similar a la tasa de crecimiento de la población, que estimamos en 6,9% anual".
Este año, el equipo de campo está integrado por biólogos, guardafaunas y voluntarios, quienes recorrerán regularmente las costas de Península Valdés en busca de ballenas varadas para tomar medidas de los animales muertos y recolectar tejidos en aquellos hallados frescos.
La primera de la temporada
"Ya hemos registrado la primera ballena varada de la temporada: una cría hembra de 5 metros de largo, hallada en la Playa Fracaso, en el Golfo San José", explica Nadia Mohamed, coordinadora de campo del programa, quien trabajará junto al biólogo Juan Emilio Sala y el guardafauna Marcelo Franco durante la presente temporada.
13/08/07
CRÓNICA
