Los acusados en el caso del narco submarino admiten los hechos (España)

Consideran que la pena prevista por la Fiscalía, 80 años de cárcel en total, es excesiva.

Consideran que la pena prevista por la Fiscalía, 80 años de cárcel en total, es excesiva.

Seis de los siete imputados en el caso del narcosubmarino —embarcación que apareció en la ría de Vigo en 2006 y con la que sus ideadores pretendían trasladar cocaína desde alta mar hasta la costa— admitieron ayer en los tribunales los hechos que se les imputan y su participación en los mismos.

No obstante, los acusados no se muestran de acuerdo con las petición de penas ejercida por la Fiscalía, que suma un total de 80 años de prisión por un delito de tráfico de drogas en grado de tentativa. En su defensa, los procesados alegan que no se les puede acusar de narcotráfico dado que el traslado de la droga no se llegó a hacer y la Policía no localizó ninguna sustancia ilegal en el batiscafo. Por su parte, el séptimo de los acusados fue declarado «en rebeldía», ya que no se presentó en el juzgado y permanece en paradero desconocido.

De las seis personas que ayer se sentaron en el banquillo, tres tienen a sus espaldas condenas por tráfico de drogas. Para cada uno de ellos la Fiscalía pide 13 años y medio de cárcel, argumentando reincidencia, mientras que los demás se enfrentan a diez años de prisión. Durante la sesión de ayer, los agentes de la Guardia Civil y de la Policía que se encargaron del caso confirmaron que el grupo de acusados actuaban como «un grupo organizado», plegándose a las exigencias que la jerarquía de la organización precisaba.

Prueba de ello es que cada uno de los miembros tenía una función muy definida en la mecánica de la trama. Así, uno de ellos fue quien se encargó de construir el sumergible al tiempo que otro asumió la titularidad de un velero que adquirieron para hacer labores de apoyo. Al mismo tiempo, otros participantes gestionaban la financiación y hacían labores de contravigilancia. Sus funciones implicaban también las relaciones con una red sudamericana que era la suministradora de la cocaína. Con estos datos sobre la mesa y pese a los intentos de los letrados de la defensa por poner en duda que los procesados sean una organización, los testigos policiales insistieron en que los acusados cumplen todos los requisitos para ser considerados una red criminal.

De hecho, uno de los agentes que realizó labores de seguimiento a los detenidos ratificó ante el tribunal que éstos actuaban con todas las precauciones para evitar ser detectados por la Policía. Durante la vista, el responsable de la Udyco de la Comisaría de Vigo explicó que «un operativo de esta envergadura económica y preparado con tanto tiempo no se hace para introducir 100 kilos de hachís, sino entre 2.000 y 3.000 kilos de cocaína».
A. RODRÍGUEZ / VIGO

01/04/11
ABC.ES

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