Pese al rechazo opositor, avanzará hoy para darle media sanción; el texto definitivo se siguió debatiendo ayer.
Pese al rechazo opositor, avanzará hoy para darle media sanción; el texto definitivo se siguió debatiendo ayer.
El oficialismo se dispone a aprobar hoy en el Senado el proyecto de ley de hidrocarburos, cuyo texto podría sufrir modificaciones de último momento, ya que todavía ayer se discutían entre YPF, el Poder Ejecutivo y el bloque kirchnerista la redacción final de cláusulas relacionadas con la explotación offshore.
Sin embargo, estos vaivenes, que prometen llegar hasta el recinto mismo de la Cámara alta, no pondrán en peligro la mayoría oficialista, que hasta anoche contaba con 37 votos seguros. Esto le permitirá habilitar la sesión, convocada para las 11, y girar el proyecto (tras lo que promete ser un extenso debate) a la Cámara baja para su sanción definitiva.
Si, tal como se prevé, el oficialismo consigue aprobar hoy el proyecto, habrá superado su tratamiento en el Senado en menos de 20 días y con tan sólo dos reuniones de comisiones.
“Quieren que saquemos una ley a las apuradas después de que los gobernadores acordaran una ley ante las presiones del Poder Ejecutivo Nacional vinculadas a la refinanciación de las deudas provinciales”, denunció la radical Laura Montero (Mendoza).
El oficialismo, en tanto, cerró filas en torno al discurso del Ejecutivo. “Esta nueva ley servirá para atraer inversiones y dar seguridad jurídica, y está pensada para alcanzar el autoabastecimiento energético”, afirmó el jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto (Río Negro).
Los últimos devaneos sobre el proyecto estaban centrados en torno a los beneficios que otorgará a los emprendimientos offshore. El dictamen emanado de un plenario de tres comisiones la semana pasada habilita a varios emprendimientos ya en curso a solicitar beneficios fiscales que se habían pensado para atraer nuevas inversiones. Esto abrió un capítulo de reclamos y cabildeos para encontrar una nueva redacción que satisfaga a todas las partes.
Hasta ayer, el oficialismo tenía que conformarse con aprobar en soledad el proyecto. El neuquino Guillermo Pereya (MPN) ya adelantó que votará en contra. “Este es un proyecto que los gobernadores firmaron bajo fuerte presión”, se quejó el senador patagónico, en línea con lo expresado por la UCR.
Su comprovinciana Lucila Crexell (MPN), en tanto, dijo a LA NACION que buscará introducirle cambios al proyecto hasta último momento, en línea con los reclamos planteados por el gobernador de su provincia, Jorge Sapag, y que decidirá su voto de acuerdo a la recepción que el oficialismo le dé a sus pedidos.
El resto de la oposición ya anticipó su rechazo cerrado a la iniciativa, por considerar que avasalla las autonomías provinciales (al establecer contratos tipo sin la aprobación de las Legislaturas locales) y que perjudica a los distritos al limitarle al 12% (que pueden llegar al 18% en una segunda prórroga de la concesión) el nivel de regalías que podrán percibir por la explotación de los recursos de sus subsuelos.
También se escucharon quejas porque permitirá extensos períodos de concesiones (35 años en algunos casos prorrogables por otros 10), y porque habilita a un concesionario a extender la explotación de un yacimiento convencional cuando éste se encuentre vinculado a uno de hidrocarburos no convencional.
“Esta reforma de la ley de hidrocarburos beneficia sin límite a las multinacionales, asegurando el saqueo masivo del petróleo nacional”, afirmó Fernando Solanas (Capital-UNEN), quien agregó que “Carlos Menem estará muy feliz con esta nueva ley porque es la continuidad de un modelo que en los últimos 10 años nos hizo perder el autoabastecimiento y nos llevó al cepo cambiario”.
También desde el FAP-UNEN se escucharon críticas por el uso del método de la fractura hidráulica (fracking) que el proyecto habilita, en su intento por atraer inversores al yacimiento Vaca Muerta, para la explotación de hidrocarburos no convencionales.
“Promover este tipo de explotaciones a través de la ley de hidrocarburos es una estrategia del gobierno nacional y provincial para eludir la discusión sobre el fracking en nuestro país y no reconocer las consecuencias ambientales graves de este tipo de extracción”, denunció Magdalena Odarda (CC-Río Negro).
(Por Gustavo Ybarra; LaNacion)
08/10/14
