“Lejos… estamos muy lejos”. La voz del armador, cuyos barcos operan desde este puerto, suena convincente y resume el estado en que se encuentran las negociaciones que lleva adelante el SIMAPE y las distintas cámaras empresarias para acordar un aumento salarial para el personal embarcado en los buques fresqueros.
“Lejos… estamos muy lejos”. La voz del armador, cuyos barcos operan desde este puerto, suena convincente y resume el estado en que se encuentran las negociaciones que lleva adelante el SIMAPE y las distintas cámaras empresarias para acordar un aumento salarial para el personal embarcado en los buques fresqueros.
(Mar del Plata) El principal gremio que nuclea a los tripulantes, encabezado por el también diputado provincial, Juan Domingo Novero, ya anticipó mediante nota que envió a los representantes de las tres cámaras que nuclean a los armadores el pedido del 40% de incremento.
“Desde el aumento logrado luego del paro, en octubre del 2005, no hemos recibido incrementos y se torna necesario ajustar el salario a la inflación, como lo han hecho el resto de los gremios, impulsados por el propio Gobierno Nacional”, confió un vocero del sindicato.
Si los empresarios marplatenses son un grupo difícil de convencer a la hora de asignar nuevos aumentos de sueldo, mucho más lo serán ahora, en un contexto de difícil pronóstico para la merluza hubbsi, la especie objetivo de la flota fresquera. Encima, el SIMAPE la tiene más difícil: no por falta de interlocutores, sino por la abundancia.
Las tres cámaras empresarias en que se han guarecido los armadores de la flota fresquera sin dudas que será un elemento que lejos de facilitar, rebalse de piedras el camino del acuerdo. “Están todos divididos y será difícil ponernos de acuerdo, aunque confiamos en poder hacerlo”, dijeron en el sindicato.
Por lo pronto, las conversaciones ya se iniciaron con la Cámara de Armadores y con CAIPA, oportunidad en que los empresarios plantearon todas sus preocupaciones sobre el recurso. Encima las últimas declaraciones públicas de Novero no ayudan a disipar sus miedos. “En noviembre se termina el recurso y estaremos dos meses parados”, dijo el legislador, nadie sabe con qué fines.
Los armadores reconocen, bien por lo bajo, que los salarios de los tripulantes del SIMAPE están atrasados, pero no en los guarismos que pretende actualizarlos la dirigencia gremial. Algunos empresarios serían de la idea de otorgar un pequeño aumento, de no más del 20 por ciento y esperar a ver como evoluciona la operatividad en alta mar.
Si el propio Secretario General habla de un colapso a partir de noviembre, en el SIMAPE no tienen muchas alternativas para no aceptar la propuesta. De todos modos plantearían una mayor responsabilidad empresaria en el manejo del recurso y los descartes en alta mar.
30/04/07
PESCA & PUERTOS
