Una importante cantidad de langostino de la zafra anterior sin vender sería la causa de la negativa a que se abra la temporada expresada por un sector empresarial.
Una importante cantidad de langostino de la zafra anterior sin vender sería la causa de la negativa a que se abra la temporada expresada por un sector empresarial.
(Puerto Deseado) Luego de la controversia suscitada por la posible apertura del caladero del langostino en aguas de Chubut, información que publicara este diario, se supo que una de las razones que más pesaría sobre algunos empresarios que se manifestaron en desacuerdo con la probable medida sería una importante cantidad de stock que aún existe sin vender en las cámaras.
"La verdad es que hay más de dos mil toneladas todavía sin poder vender que no ha podido ser ubicada y por los datos que tenemos es que se está pescando buen marisco de buena talla, y si se abre el caladero en este momento sería perjudicial porque al haber langostino nuevo, a este marisco que tenemos en las cámaras ya se lo tendría que negociar a menor precio y por lo consiguiente sería una pérdida para las empresas", confiaron fuentes vinculadas a una operadora que se manifestó en desacuerdo con la posible apertura.
Por otra parte se supo que durante la maniobra prospectiva que llevan adelante 14 buques de la flota tangonera en tres subáreas delimitadas en jurisdicción de Chubut, se obtuvo un importante volumen de marisco de tallas L1, L2 y L3, cuya captura diaria por barco promediaba las 5.500 Kg. por lo que desde la provincia se baraja que la apertura del caladero del Golfo San Jorge en aguas jurisdiccionales de Chubut sería un hecho.
"Las únicas razones valederas para no pescar tienen que ser biológicas"
En tanto el empresario Mario Ordiales, presidente de la empresa Harengus con asiento en Puerto Madryn y en la localidad santacruceña de San Julián, fue categórico al señalar que las únicas razones valederas para no pescar "tendrían que ser biológicas, no las empresarias que están en último término".
"En diálogo con Crónica, Ordiales señaló que "mientras no haya ninguna razón no hay derecho a tener sin trabajar a los pescadores y a los empresarios que quieran salir a pescar". "El hecho que esté abierto el caladero no hace obligatorio salir a pescar si a algunos no les conviene salir", razonó.
En ese sentido, el empresario recalcó que si estando en condiciones de ser abierto el caladero no se abre "no sólo se perjudicaría a las empresas que quieren pescar sino también a los marineros que se ganan la vida pescando, a los estibadores que descargarían la pesca, y al que vende el gasoil, a las proveedoras de insumos de los barcos y a todo el circuito económico que genera la zafra", enumeró.
Para el presidente de Harengus, empresa que no se encuentra nucleada en la Cámara CAPIP, "corresponde a los biólogos oficiales de Chubut juzgar si la pesca daña o no el caladero -y si- a juicio de ellos no daña el caladero, todas las demás razones sobran", concluyó.
"Si no pescamos no hay plata"
Por su parte, un grupo de marineros del norte del país que se encontraban en esta localidad y que según dijeron habían sido llamados para embarcar, se mostraron contrariados por la comunicación que le dio un empleado de una pesquera local; "al final, ahora nos dijeron que no vamos a salir. Teníamos tantas ilusiones de poder trabajar porque dependemos de lo que se haga en las mareas y si no pescamos no hay plata", señalaron desconsolados.
20/02/09
CRÓNICA CDRO. RIVADAVIA
