Tranquilidad, un horizonte de mar y buques prontos a partir, restaurantes sencillos de oferta deliciosa acompañarán a quienes se aventuren al norte o al sur de la terminal marítima.
Tranquilidad, un horizonte de mar y buques prontos a partir, restaurantes sencillos de oferta deliciosa acompañarán a quienes se aventuren al norte o al sur de la terminal marítima.
En esta época, con la apertura de la zafra, el Puerto se convierte en el centro de todas las miradas, por la importancia del rol que desempeña para la economía regional. Desde su terminal marítima, se envían hacia el mundo las peras y manzanas que se producen en el valle de la provincia.
Sin embargo, más allá de su valor productivo, el lugar alberga unos paisajes de ensueño. Visitarlos debería estar en la agenda de todos los que están de vacaciones en Las Grutas. Para hacerlo, sólo bastará recorrer los 70 kilómetros por Ruta 3 que separan ese balneario de la pintoresca villa pesquera, en la que se podrá acceder a una galería de postales para atesorar.
Para no perderse el espectáculo de observar a la distancia las siluetas de los barcos mercantes que llegan en busca de su carga de fruta, lo ideal será optar por visitar las playas linderas al muelle. A ambos lados del sector que concesiona la firma Patagonia Norte se extienden vastas franjas costeras, muy diferentes entre sí. Hacia el Mirador Norte, la fina arena está tapizada de pequeñas piedras, que forman un lecho, en el que se hundirán las pisadas de los que se internen en el mar. Los que se dirijan hacia el Mirador Sur, verán que las valvas de moluscos, blanqueadas por la acción del sol y el viento, son las que cubren ese sector. Al atravesar la pequeña curva que forma la playa y llegar hasta Punta Villarino, se podrá apreciar que una dorada arena es la que vuelve a recibir las huellas de los visitantes.
Con respecto a las particularidades de cada área, en el Mirador Norte una flamante Estación Naútica posee un parador y una base operativa. En el lugar pueden alquilarse kayaks y acceder a una serie de paseos y actividades embarcadas, que incluyen desde salidas de pesca hasta recorridas por el interior de la bahía local. En cada caso, el avistaje de la fauna marina que caracteriza a la zona (lobos marinos, delfines, pingüinos) será una de las tantas posibilidades que deparará la aventura.
Con respecto al Mirador Sur, el lugar es de una belleza única. Si se opta por caminar hasta la mencionada Punta Villarino, se podrá apreciar a una numerosa colonia de lobos marinos, que está custodiada por la presencia de guardas ambientales. La idea es poder verlos conservando una extrema distancia, sin tratar de interactuar, para que nada los perturbe.
La planta urbana del Puerto, por otra parte, alberga una imperdible oferta gastronómica. Sus restaurantes, pequeños y sencillos, ofrecen los mejores pescados y mariscos de la zona.
El 7 de febrero, además, se celebrará una nueva edición de la Fiesta del Trabajador Portuario.
29/01/14
RIO NEGRO



