(FNM) Los equipos de limpieza tuvieron que volver a las playas orientales de Nueva Zelanda el jueves, luego de que la marea dejara nuevas cantidades de combustible del buque portacontenedores encallado sobre un arrecife desde hace tres semanas.
(FNM) Los equipos de limpieza tuvieron que volver a las playas orientales de Nueva Zelanda el jueves, luego de que la marea dejara nuevas cantidades de combustible del buque portacontenedores encallado sobre un arrecife desde hace tres semanas.
“Da la impresión de que se trata de combustible que había sido enterrado bajo la arena durante el temporal ocurrido un par de semanas atrás”, sostuvo Nick Quinn, de Maritime New Zealand.
“El movimiento de las mareas y la arena lo puso de nuevo en superficie, de modo que ahora tenemos una nueva capa de contaminante para remover”, agregó.
Los residentes de la ciudad puerto de Tauranga y sus suburbios esperaban que sus playas de arenas blancas pudieran ser reabiertas el próximo fin de semana. La mayor parte de dichas playas permanecen cerradas desde que el MV “RENA”, de 47.000 toneladas, encallara a 22 km de la costa, el 5 de octubre.
“La verdad es que es un trabajo lento y doloroso”, explicó Quinn. “Se limpian las playas, el combustible es nuevamente depositado por las mareas o el mal tiempo, y se hace necesario limpiarlas nuevamente”.
Inmediatamente después del accidente, se derramaron unas 350 toneladas de combustible. Y el fin de semana pasado, otras 10 toneladas.
Los rescatistas están tratando de bombear el combustible que todavía queda en el buque, antes de que se parta. La nave está quebrada en el medio, y presenta una escora de 22 grados.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: M&C; 27/10/11
28/10/11
NUSTROMAR
