Se despacharon 65 mil toneladas de merluza.
Se despacharon 65 mil toneladas de merluza.
La Argentina exportó en el primer semestre del año 251.824 toneladas de pescados y mariscos por un valor de 501,8 millones de dólares.
El primer semestre del año cerró revelando que las ventas de pescados y mariscos al exterior fueron, tal como se preveía, menores a las del mismo período de 2007.
Así se indica en los registros de exportaciones del Senasa, que fueron difundidos días atrás.
Según el organismo, entre enero y junio último la Argentina exportó 251.824 toneladas de pescados y mariscos, es decir, un 8% menos que en el primer semestre de 2007.
Este movimiento comercial generó ingresos por un valor de 501,8 millones de dólares, lo que representa una caída del 6% respecto del año pasado.
Según un análisis del sitio Pescare.com, dentro de este contexto que en principio resulta crítico, también es posible reconocer "tenues señales de recuperación".
Según el organismo sanitario, junio rompió la tendencia negativa que venían evidenciando los índices en la comparación interanual, con un crecimiento del ocho por ciento en volumen y del 19 en valor.
Sin embargo, las cifras globales siguen siendo inferiores a 2007, teniendo en cuenta que en el primer semestre se exportaron 251.824 toneladas de pescados y mariscos por 501,8 millones de dólares.
Esto implica una caída del ocho y del seis por ciento respectivamente. Para más datos, la diferencia negativa alcanza las 18.734 toneladas y unos 31,5 millones de la moneda norteamericana.
Especies y destinos
Respecto a las principales especies, el cuadro aparece encabezado una vez más por merluza hubbsi, mediante el envío en estos seis primeros meses de 65.188 toneladas a cambio de 160,1 millones.
Detrás, con precios alicaídos y en algunos casos demanda contenida en el mercado, aparecen langostino (11.877 toneladas por 88,2 millones) y calamar (93.507 toneladas por 79,5 millones)
Entre otras, luego siguen merluza de cola (14.961 t. por 28,9 millones), vieira (3.892 t. por 20,1 millones), anchoíta (10.319 t. por 18 millones), y abadejo (4.031 t. por 16,4 millones).
En cuanto a los países compradores, la posición dominante de España se reafirmó a través de 73.731 toneladas por 150,4 millones; es decir, casi el treinta por ciento de nuestra producción pesquera.
Brasil (21.583 t. por 56 millones), Italia (16.419 t. por 45,3 millones), Estados Unidos (10.589 t. por 33,8 millones) y Francia (8.225 t. por 29,3 millones) también aparecen entre los principales destinos.
Problemas con los precios y la demanda
Las cifras globales de capturas de pescados y mariscos de este año siguen por debajo de las registradas en 2007, aún cuando en el mes de junio, se haya registrado un leve repunte. Si bien las estadísticas señalan un descenso en la actividad extractiva, lo cierto es que hasta ahora la industria parece adecuarse a la situación de escasez de algunas especies, aunque al mismo tiempo, afronta complicaciones en otros aspectos, que están ligadas a un contexto cada vez más desfavorable para la comercialización de ciertos productos en el mercado internacional.
Claramente se advierten problemas en los precios y la demanda de calamares, langostino y merluza hubbsi, lo que ya llevó al Gobierno nacional a admitir que el sector atraviesa por una "crisis estructural". A comienzos de año, los pronósticos apuntaban a que la industria afrontaría problemas originados en el recorte de las capturas de merluza. Si bien es un hecho que en el primer semestre del año los buques estuvieron obligados a conformarse con menos que el año pasado, las complicaciones más serias no provienen del mar. Más bien, tienen su causa en el comportamiento de la demanda y de los precios a nivel internacional. El calamar y el langostino continuaron durante los últimos meses con valores muy bajos respecto de los históricos mientras que la merluza, si bien mantuvo una buena cotización, comenzó a encontrar en las góndolas de Europa una competencia férrea por parte de otras especies.
"La crisis económica que está empezando a afectar a España se siente en la capacidad de compra de los consumidores, que están buscando sustitutos más baratos", le explicó a LA CAPITAL un empresario pesquero local. La incipiente recesión que ya afecta a uno de los principales mercados de la pesca Argentina provocó que la merluza hubbsi perdiera terreno frente al alaskan pollock, un pescado proveniente del mar del norte. "Los clientes reconocen que nuestra merluza es mejor, pero nos dicen que hoy los consumidores no la pueden pagar. Por eso compran pescados de menor calidad como la alaskan pollock o de cultivo porque son más baratos", explicó el empresario.
27/07/08
LA CAPITAL – MAR DEL PLATA
