(Buenos Aires) Esta edición, compila los aspectos que abarcan hoy en la Argentina, el historial de sus diferentes productos y los requisitos técnicos que deben cumplir los distintos alimentos, desde las necesidades privadas y desde las exigencias públicas.
(Buenos Aires) Esta edición, compila los aspectos que abarcan hoy en la Argentina, el historial de sus diferentes productos y los requisitos técnicos que deben cumplir los distintos alimentos, desde las necesidades privadas y desde las exigencias públicas.
Las Guías reúnen información técnico-comercial sobre los avances en la identificación y la trazabilidad de los alimentos y de cada uno de sus procesos.
La presentación se llevó a cabo en el stand de Guías de Trazabilidad en Expotrazar 2007, que se realizó en el marco de Fithep y Baires Expoalimentaria en el Pabellón Central de Costa Salguero en Buenos Aires, Argentina.
Su autora, Marcela A. Gimeno, comentó acerca de esta Edición Especial: “Esta Guía trata de resumir y compilar todo lo que se refiere a la trazabilidad en alimentos. Por un lado, en cuanto a la normativa oficial, lo que se exige desde el punto de vista sanitario, alimentos, fitosanitarios, en las cadenas de frío y en el transporte. Por otro lado, en lo que se refiere a la calidad del producto. Por ejemplo: se sabe que en los mercados de exportación, cualquier carta de crédito que una empresa argentina arregle con una extranjera que compre el producto, requiere de una determinada calidad y hay un margen de error aceptable y uno no aceptable. En la medida que tengas un soporte tecnológico que te permita mostrar el historial de un producto y si hay un problema en la llegada de un artículo, existe un historial atrás, una tecnología que pueda responder sobre los productos afectados, investigar rápidamente o discutir su evolución; es bueno que haya un sistema de trazabilidad atrás”. Y agregó “La trazabilidad no tiene que ver con la calidad, sino con el historial del producto, con el soporte tecnológico, con la herramienta para que se pueda hacer el camino de la producción”.
Esta Edición Especial se puede conseguir en la Librería Agropecuaria, a través de webpicking.com, a través de www.guiadetrazabilidad.com.ar o en El Ateneo.
“En este libro, traté de ampliar en cadenas donde ediciones anteriores no había abarcado, por ejemplo, qué pasa con la carne de cerdo, la bovina, la agricultura, con los productos lácteos y su llegada al consumidor, que tipo de trazabilidad tienen, entre otras cosas. Nosotros sabemos que hay problemas que llegan al consumidor y por eso hay reclamos por el problema de la seguridad alimenticia. Esta Guía trata de resumir esa información y ofrecerla de modo educativo a aquellas personas que les interesa saber sobre este tema”, manifestó Gimeno.
Con respecto al desarrollo de próximas guías, la autora sostuvo: “van a estar vinculadas más a rubros específicos donde se crucen productos con información con calidad, con procedimientos y tecnologías, con certificaciones como la ISO, con información en el transporte, cadenas de frío; es decir, rubros específicos donde se pueden encontrar empresas que puedan homologar controles y asegurar que esos controles son fidedignos”, finalizó.
Para más información, dirigirse a www. expotrazar.com.ar/ o a info@guiadetrazabilidad.com.ar.
Por otro lado, entre las actividades realizadas en Expotrazar, hubo un tramo dedicado a la logística donde las charlas estuvieron a cargo de Rodrigo Lopardo, asesor de proyectos técnicos de GS1 Argentina, que habló sobre la trazabilidad al servicio de la logística; Martín Tessi, profesor de la UCA-Facultad de Ciencias Agrarias, que trató el tema: Estrategia y posicionamiento de marcas; y por el Ing. Luis Schillaci, profesor de la Universidad 3 de Febrero, que habló sobre logística y seguridad alimentaria y trazabilidad en el transporte.
Rodrigo Lopardo aseguró que “la trazabilidad está completamente vinculada a la logística” y en todo el mundo los que “exigen trazabilidad son los mismos consumidores”.
Destacó, por otra parte, la importancia de las etiquetas estándar, “la etiqueta GS1-128 y las demás etiquetas estándar, son herramientas que mejoran los procesos de una compañía. Nos permiten agilizar la logística y la trazabilidad, ya que la información cargada se lee de la misma manera en todo el mundo”.
“El sistema de numeración GS1 proporciona la singularidad a nivel mundial y evita problemas de confusión, duplicaciones y malas interpretaciones, porque todos los usuarios del sistema GS1 se basan en las mismas normas de codificación. Puede ser reconocido, no sólo por las empresas socias locales, sino también, por las compañías que operan en el exterior”, agregó Lopardo.
”El sistema de trazabilidad a través de los estándares GS1 es tan amplio que se desarrolla en los sectores de la carne, en la salud, el sector frutihortícola, el sector de la construcción y todos aquellos otros que lo requieran, siempre con la posibilidad de adaptarse a la necesidad del solicitante. Este estándar permite además llevar un control preciso y una administración correcta, eficiente y segura dentro de una empresa, evitando errores frecuentes y sumamente costosos”, afirmó Lopardo.
Martín Tessi basó su charla en la importancia de posicionar una marca en los consumidores. “La marca sirve para diferenciarnos, en la actualidad una marca es una materia prima y no un simple nombre”.
Culminando la jornada, el Ing. Luis Schillaci habló sobre los principios de logística en el transporte de alimentos perecederos, realizó un resumen sintético de la situación actual del transporte en Argentina, y citó como ejemplo el caso real en marcha en el Sur Argentino.
“De los 240 millones de toneladas transportadas en 2004, el 91% fue por carreteras. El transporte por carretera tiene cierta especialización en el transporte de granos y derivados, dado que representa el 47% de las toneladas transportadas. En el 2005, el 91% de los operadores poseían una flota inferior a las 6 unidades”, señaló.
“La reducción de costos debe ser buscada en todas las actividades de la red de negocios, principalmente a través de la coordinación y colaboración de los socios y participantes de la misma, a través de una gestión logística integrada. Reducir los costos vinculados al transporte, almacenamiento y manipulación de la mercadería posibilita obtener cifras finales aceptables dada su significativa incidencia en los costos totales” agregó Schillaci.
Al finalizar subrayó: “el transporte de productos perecederos exige estrictas medidas de control de temperaturas y la adecuación a normas de los vehículos utilizados. Además está regulado por normas internacionales de cumplimiento obligatorio. Éstas normas son muy estrictas porque pretenden preservar la inocuidad y la aptitud del producto alimentario para el consumidor final”.
15/06/07
TRAZABILIDAD DE ALIMENTOS ARGENTINOS
