El Parlamento europeo ha aprobado las dos primeras medidas de las siete contempladas en el tercer paquete de seguridad marítima, impulsado tras los accidentes del buque Erika en la costa francesa y el Prestige en la gallega.
El Parlamento europeo ha aprobado las dos primeras medidas de las siete contempladas en el tercer paquete de seguridad marítima, impulsado tras los accidentes del buque Erika en la costa francesa y el Prestige en la gallega.
Por un lado, las nuevas normas eximen a los Estados de los daños causados por los accidentes de los buques. Es decir, obligan a las navieras o propietarios de la embarcación a hacerse cargo de los daños. Al mismo tiempo, la legislación comunitaria establece la suscripción obligatoria por parte de las compañías marítimas de una garantía financiera para cubrir los daños causados por “las consecuencias perjudiciales de su acción u omisión”.
Bruselas también ha previsto que se constituya un fondo de solidaridad para cubrir los daños de los buques que no suscriban la garantía financiera. Por otro lado, el Europarlamento ha aumentado la presión sobre los Estados miembros en materia de inspección de buques.
La nueva Directiva insta a los países miembros de la Unión Europea a comprobar que las nuevas embarcaciones cumplen con la normativa internacional. Además, el texto legislativo sostiene que los estados deben incentivar el registro de buques bajo pabellón europeo.
11/04/07
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