La sobre-reacción del mercado naviero a los vaivenes económicos

El nuevo escenario del transporte marítimo tras los efectos de la crisis.

El nuevo escenario del transporte marítimo tras los efectos de la crisis.

De acuerdo a un estudio denominado “Ciclo y turbulencias de corto plazo en el transporte marítimo”, realizado por los especialistas Ricardo Sánchez y Georgina Cipoletta de la CEPAL, uno de los puntos a destacar es de cómo la industria naviera ha sobre-reaccionado frente a los efectos de corto plazo provocados por la crisis económica y financiera de finales de 2008.

El documento describe in extenso el ciclo marítimo y muestra cómo las expectativas de los agentes económicos se fueron modificando, hasta generar las conductas que llevaron al mercado a las reacciones de “overshooting” y “undershooting”.

Sánchez y Cipoletta postulan que, aun cuando la estrategia de ajuste asumida por la industria internacional de contenedores le permitió sortear los momentos más difíciles que ocurrieron; en 2009 debió enfrentar una rentabilidad negativa generalizada. Los problemas que enfrentó la industria fueron de corto plazo, como la caída de las ventas, del precio medio y de la rentabilidad, y de plazo mediano; donde uno de los principales inconvenientes es el exceso de tonelaje de la flota de portacontenedores.  Junto con este problema, otro efecto de la crisis fue la baja del precio de los buques, tanto de construcción como de arriendo. Esto quedó demostrado con la baja del arriendo de buques graneleros y de contenedores entre 2008 y 2009, comprobando la reducción de la demanda y el exceso de oferta de la industria. Sin embargo, desde 2010 el precio de arriendo –que expresa el corto plazo de la industria– se ha incrementado notablemente, en una tendencia que se mantiene… pero este efecto no era posible de prever en el momento más crudo post crisis.

Según lo presentado en este estudio, desde el punto de vista económico general, una asociación de la situación presentada con expectativas resulta comprensible, dada la mala situación económica generalizada desde el momento inicial de la crisis. Asimismo, desde la perspectiva marítima, tales expectativas negativas se comprueban por la desaparición de las órdenes de construcción naval, que se mantienen en cero o casi cero hasta julio 2009.

El estudio muestra, además, que desde mediados de 2009 comienzan a percibirse señales positivas desde el comercio y la actividad marítima, que se reflejan en mayor actividad y fletes más altos. La situación parecía comenzar a consolidarse a partir de marzo de 2010: los fletes crecían sostenidamente, como así también la demanda de transporte por comercio. Estas señales acompañan un posible cambio de expectativas de los mercados que, desde el punto de vista marítimo, se comprueban por un crecimiento muy destacado de las órdenes de construcción de nuevos barcos para el transporte de contenedores.

Según lo expuesto en el análisis, las expectativas actuales están influidas por una serie de factores externos, como temas macroeconómicos y políticos. Entre éstos se pueden mencionar la inestabilidad económica y financiera actual en el mundo, la falta de claridad de la resolución de los problemas que originaron la crisis estadounidense, la situación fiscal de los países europeos, el futuro inmediato del gigante chino, etc.; factores que no permiten tener una seguridad acerca de que la crisis iniciada en 2008 haya sido superada de forma sostenida.

En resumen, de acuerdo al documento, la combinación de una  crisis tan fuerte y con expectativas ampliamente cambiantes, ha agregado dramatismo y comportamientos extremos en las variables analizadas, determinando actualmente una fuerte baja de los fletes, que pone una nueva nube negra sobre los resultados de la industria para el corriente año.

Concluye el estudio que, si bien las turbulencias de corto plazo se originan en causas económicas, sin embargo, nuevas variables, como las expectativas sobre los efectos globales de la situación de Japón post-terremoto, el fantasma de la sobrecapacidad en el negocio marítimo, los precios del petróleo (por lo conflictos en los países árabes productores de petróleo), y expectativas inflacionarias derivadas de las medidas fiscales y monetarias tomadas por algunos gobiernos durante la crisis, podrían ser causantes de nuevos escenarios de inestabilidad.  

28/06/11
MUNDO MARÍTIMO

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