La Asociación Nacional de Armadores celebra el 193 aniversario de la Marina Mercante Nacional.
La Asociación Nacional de Armadores celebra el 193 aniversario de la Marina Mercante Nacional.
En una ceremonia que reunió a autoridades gubernamentales, parlamentarias, los principales actores de la industria naviera chilena, y la Autoridad Marítima, la Asociación Nacional de Armadores A.G. –ANA-, celebró el centésimo nonagésimo tercer aniversario del otorgamiento de la primera patente de comercio para operar una nave mercante, enarbolando el pabellón nacional, evento que marcó el inicio de la Marina Mercante Nacional.
Para una industria que en estos días se ha visto fuertemente afectada ante la potencial aprobación y puesta en marcha de las medidas anunciadas en la Agenda Impulso Competitivo, la presencia del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Pedro Pablo Errázuriz, fue una señal del compromiso del gobierno de re-estudiar los puntos relativos a la apertura del cabotaje en Chile a naves extranjeras. “Sobre el panel, es una agenda de trabajo y estamos escuchando todas las ideas para contribuir a la industria”, puntualizó el ministro.
Por su parte, el senador Francisco Chahuán manifestó su apoyo a la industria, recalcando que “el gobierno debe generar una política nacional de puerto que incorpore a todos y cada uno de sus actores. Sin lugar a dudas, la Marina Mercante Nacional tiene un papel que jugar cuando Chile se ha planteado el desafío de convertirse en un país desarrollado el año 2018, con tasas de crecimiento sobre el 6%. En ese mismo contexto, el llamado a revisar normas propuestas en el programa de impulso a la competitividad y que afecten a nuestros puertos y a la cadena logística debe ser un imperativo. Tenemos el desafío que la bandera nacional pueda crecer y, por tanto, las normas de cabotaje planteadas necesitan ser revertidas”.
Hetz reafirmó el compromiso de ANA “de trabajar junto al Gobierno, generando ideas que apuntes en el sentido correcto”, en relación al panel de trabajo que está re-evaluando la acción nº 18 de la Agenda Impulso Competitivo que consiste en “Levantar la restricción legal que prohíbe el cabotaje marítimo de pasajeros y carga a naves extranjeras”, aunque “no significa -en ningún caso- nuestro consentimiento a una apertura unilateral”.
“Deseo aclarar que, no nos oponemos al objetivo de mejorar la competitividad de nuestra industria; lo cual es muy bienvenido como proyecto. Sin embargo, estamos preocupados por el escenario de incertidumbre que nos invade, toda vez que, si se toma una medida como ésta, sin la debida participación de sus protagonistas, sin considerar la opinión de las empresas navieras y del personal marítimo; por supuesto que, tenemos la aprehensión de que se pretenda instalar esta medida, sin el debido respeto a los principios de reciprocidad e igualdad ante la ley, más aun si se trata de competidores, aunque corresponda al sector terrestre, lo cual se encuentra consagrado en nuestra legislación y Constitución”, enfatizó Hetz.
Asimismo, el presidente de ANA destacó que existe una reserva al cabotaje vigente en todo el mundo. Podemos sacar experiencias, lecciones aprendidas desde otros países, incluyendo aquellos desarrollados que, teniendo la misma agenda, sin embargo han vuelto a cerrar el sistema, reservando el cabotaje a sus respectivas banderas.
“Casos como Perú, Argentina, Nueva Zelandia, entre otros; lo que menos ocurrió con el experimento fue una pérdida en el know how de marinos profesionales, disminución drástica de Oficiales y Tripulantes nacionales, debilitando además aspectos estratégicos para cada país. Hay varios motivos adicionales que no los comentaré en esta ocasión. Nos llama la atención la celeridad mostrada para llevar adelante esta medida, que ha tenido intentos similares en el pasado, y al final, se ha entendido que el beneficio global, visto en cada oportunidad, en términos netos fue negativo. Hoy, hemos dicho que, de no realizar los cambios en la legislación, garantizar reciprocidad, igualdad ante la ley respecto de otros modos de transporte que compiten con el cabotaje marítimo, nuestra bandera, lamentablemente desaparecerá de nuestros mares en un plazo muy corto; sería el golpe de gracia.”
“Si miramos las mejores prácticas en el mundo, aquellos países que tienen la posibilidad de hacerlo están tomando medidas para aprovechar mejor su mar, Chile tiene ventajas comparativas, y no menos importante, tiene Oficiales, Tripulantes y Empresarios de excelencia, dispuestos a emprender, sólo falta que se genere un escenario propicio, a través de medidas gubernamentales que, estamos seguros, nuestras actuales autoridades conocen.”
Hetz hizo, además, hincapié en la situación actual de la industria naviera nacional, recalcando que en 2010, el mercado chileno registró una fuerte recuperación del comercio exterior, y del tonelaje transportado por vía marítima, que ascendió a 91,4 millones de toneladas, con un incremento de 10% respecto al año anterior, representando el 91% del total. Por su parte, las cargas de cabotaje alcanzaron a 12,6 millones de toneladas, con un incremento de un 7% respecto al año 2009. Este avance, teniendo en cuenta que si bien en 2010 se inició una lenta recuperación de las economías en el mundo, producto de la crisis financiera de fines de 2008, la oferta de servicios supera el crecimiento de la demanda, lo cual ha generado un complejo escenario para las empresas navieras a nivel global, mercados de fletes deprimidos y una baja utilización de la flota, con porcentajes que no superan el 85% como promedio en los diferentes mercados.
28/06/11
MUNDO MARÍTIMO
