Es protagonista en Navidad pero las técnicas de pesca para recogerlo pueden dañar profundamente los fondos marinos. ONG y entidades ecologistas denuncian su impacto.
Es protagonista en Navidad pero las técnicas de pesca para recogerlo pueden dañar profundamente los fondos marinos. ONG y entidades ecologistas denuncian su impacto.
Un producto cuyas ventas se incrementan considerablemente durante la Navidad, pero cuya pesca amenaza el ecosistema marino y el sustento de numerosos pueblos, debido a las técnicas de arrastre y al impacto de las piscifactorías. Varias organizaciones explican en qué consiste esta amenaza.
“El langostino representa sólo un 3% o 4% del total mundial de la pesca industrial, pero es responsable de más del 27% de la destrucción innecesaria de la vida marina”. Organizaciones como Greenpeace, Prosalus y la campaña ‘Derecho a la alimentación. Urgente’ alertan de una pesca que, además de sus consecuencias medioambientales, comprometen el sustento de vida de numerosos pueblos.
Las piscifactorías parece que tampoco son la solución. Muchas de éstas se sitúan en zonas de manglares y contaminan el agua por el uso de antibióticos, pesticidas y fertilizantes. Un ejemplo claro se encuentra en el norte de Ecuador, donde la instalación de las piscifactorías ha destruido, desde 1987, el 70 por ciento de los manglares.
20/12/07
CANAL SOLIDARIO

