¿La pesca al borde del quebranto?

Vida Silvestre reclama un nuevo modelo pesquero que garantice la sustentabilidad económica, ambiental, social y política del sector. Luego de un 2012 de fuertes conflictos, este año no muestra señales de mejora para la actividad pesquera en nuestro país.

Vida Silvestre reclama un nuevo modelo pesquero que garantice la sustentabilidad económica, ambiental, social y política del sector. Luego de un 2012 de fuertes conflictos, este año no muestra señales de mejora para la actividad pesquera en nuestro país.

El año 2012 mostró una de las peores facetas de la pesca en nuestro país. Un conflicto salarial de los marineros mantuvo el puerto de Mar del Plata parado por 80 días. Esta situación dio un inesperado respiro a la merluza, columna vertebral de la pesca en Argentina afectada principalmente por la sobrepesca y captura de juveniles, hecho que Vida Silvestre denunció en reiteradas oportunidades. Sin embargo, también generó una baja de los desembarques y las exportaciones, y una disminución de la actividad económica que tuvo un fuerte impacto sobre todos los trabajadores vinculados a la pesca (estibadores, fileteros, etc.) y la comunidad en general. Los empresarios, agrupados desde el 2011 en el “Consenso Pesquero Nacional”, resaltaron con preocupación que “el alza indiscriminada de los costos internos de producción y el retraso de la paridad efectiva real del peso con respecto al dólar generaron en los últimos años una situación de crisis debido a que las operaciones industriales y comerciales de las empresas se desarrollan en condiciones de pérdida económica o mejor expuesto, de quebranto”.

En 2013, la crisis económica del sector y las perspectivas de una nueva paritaria con los trabajadores plantean un escenario igual o peor que el año anterior. Numerosas empresas han cerrado sus puertas o enfrentan graves dificultades, y sólo está operando entre un 30% y 50% de la flota, lo que significa una disminución notoria de la actividad. Según Darío Sócrate, gerente de una cámara marplatense, las empresas están en una posición fetal, “(…) quietos, tratando de no consumir el poco aire que les queda mientras esperan que algo cambie (…)”.] Los trabajadores reconocen la crisis pero no es sólo la discusión de un posible aumento lo que los preocupa: los barcos en muelle y la disminución de materia prima en las plantas afecta el trabajo y sus ingresos.

Ante esta situación de conflicto sin perspectivas de solución a la vista, y en vísperas de Semana Santa -momento en el cual los argentinos consumen más pescado-, Vida Silvestre advierte sobre la profundidad de esta crisis -cuyo aspecto más visible es la situación económica- a la que no escapa provincia o puerto en el país.

“La responsabilidad de las autoridades es central para administrar la transformación del sector. Cualquier intervención del Estado para resolver la crisis debería ser acompañada de un incremento significativo de la transparencia en la gestión pública y privada de la pesca, en el marco de un plan explicito y consensuado” sostiene Guillermo Cañete, coordinador del Programa Marino de Vida Silvestre.

En razón de lo expuesto, Vida Silvestre alerta sobre esta situación y reitera la necesidad de implementar un nuevo modelo pesquero que considere los siguientes puntos propuestos hace ya cinco años:

Gnerar un sistema de manejo pesquero basado en la mejor información científica fidedigna disponible, aplicando el criterio precautorio, el enfoque ecosistémico e incorporando el cambio climático.

Desarrollar un esquema de gobernabilidad participativa que contribuya a la generación de consensos y compromisos entre todos los actores y a la promoción de prácticas pesqueras responsables, incluyendo el acceso público a la información.

Adecuar el marco legal con un enfoque dinámico que asegure el cumplimiento de las políticas pesqueras en términos de manejo sustentable.

Desarrollar un plan de recuperación de los recursos y un plan de emergencia para minimizar el impacto social y consolidar el sector

Implementar un sistema de monitoreo pesquero eficiente y transparente que genere información confiable (estadísticas; vigilancia y control de capturas a bordo, descartes y desembarques; observadores a bordo).

Ajustar la capacidad pesquera a la disponibilidad de los recursos.

Optimizar los aspectos tecnológicos y económicos para mejorar el valor de los recursos pesqueros, aprovechar la pesca acompañante, diversificar los productos y procesarlos con valor agregado y mano de obra intensiva.

28/03/13

FUNDACION VIDA SILVESTRE

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