El gerente general de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), capitán Alejandro Cagliolo, se mostró preocupado por los mayores costos de producción que debe afrontar el sector y que coinciden con una abrupta caída internacional de los precios de la materia prima exportable.
El gerente general de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), capitán Alejandro Cagliolo, se mostró preocupado por los mayores costos de producción que debe afrontar el sector y que coinciden con una abrupta caída internacional de los precios de la materia prima exportable.
Advirtió que la merma en las rentabilidades de las empresas con el actual esquema de costos “es un cóctel explosivo”, y bregó por la restitución de los reembolsos por puertos patagónicos y los reintegros a las exportaciones.
“Una de las grandes preocupaciones que tiene el sector empresario son los altos costos que se están generando con los aumentos de los insumos. En este momento estamos casi hablando de que los costos de explotación son casi el 50 por ciento, estamos en un momento en que los precios han aumentado al precio de dólar respecto de la situación en que vivíamos en el uno a uno”, describió.
El ejecutivo de CAPIP sostuvo que “hoy los precios en dólares de los insumos están por encima, a valor dólar, de lo que estaban con el tipo de cambio fijo, eso hace que el cóctel sea explosivo, porque si hablamos que los costos son mayores, y los rendimientos son menores porque nuestro producto tiene un valor menor en el mercado internacional, el cóctel es muy peligroso”, razonó.
Cagliolo subrayó que la Argentina, para el caso del langostino y el calamar, no es formador de precios. “Si tuviésemos una participación tan grande en el mercado como para poder formar un precio, se podría de alguna manera manejar la situación. Hay quienes se preguntan cómo cuando hay poco langostino hay quejas y cuando hay mucho también. Este año se dio la conjunción de que hubo mucho langostino pero barato. Y, los costos han aumentado sensiblemente, tanto de la parte operativa como la del personal”.
La caída de los rendimientos económicos, el creciente reclamo de incrementos salariales y la suba en los insumos de producción coloca a las empresas en una situación límite, advierte el gerente de la cámara. “Esta es una actividad que tiene salarios atados al dólar, incluso se han otorgado aumentos que son por encima de ese valor. Hemos dado un aumento de 480 por ciento respecto de la dolarización. También afecta los insumos, los costos de la explotación comercial han crecido de manera alarmante”.
“Estamos tratando de concientizar a la gente de que no se puede dar más de lo que las empresas están en condiciones reales de dar, sino es un salto hacia el vacío que no tiene sentido”, alertó Cagliolo.
Por otro lado, el sector está gestionando medidas, por ejemplo la reinstalación de los reembolsos por puertos patagónicos, a los puertos de Chubut ya no les quedó ningún punto. También buscan que se restablezcan los reintegros a las exportaciones que se generaban en función del mayor valor agregado que se daba a los productos. “Había un incentivo a la mano de obra, donde los productos que tenían mayor valor agregado tenían un mayor reintegro. Eso también se anuló y eso nos ha puesto a nosotros en las mismas situaciones que toda la Argentina. Producir en la Patagonia sin los incentivos es mucho más caro, y como no somos formadores de precios, complica tener que vender a un mismo mercado”, puntualizó.
Asimismo, comparó el esquema de costos laborales que afrontan las empresas de Chubut que se rigen en un marco de estricta legalidad, y deben competir con pesqueras marplatenses que tienen la mayor parte de su personal no registrado. “Acá la producción se ha manejado siempre en un total nivel de legalidad, a diferencia de otros polos pesqueros del país, todo el personal está registrado. Hay leyes que obligan tener determinada cantidad de gente en las plantas para tener los permisos de pesca. Todas esas cosas hacen que las ventajas comparativas de operar en el norte sean mucho más grandes que producir acá”, sintetizó.
La concepción generalizada de las abultadas ganancias que produce el sector parece ir desdibujándose a medida que transcurre el tiempo y la realidad económica que impone el momento.
“Sin ninguna duda que el sector pesquero está catalogado como un sector de grandes ganancias, es un sector que genera grandes sueldos. El único que tiene convenios laborales dolarizados en el país. Hoy la discusión de los trabajadores es no pagar el Impuesto a las Ganancias, y eso muestra a las claras lo que se paga. En este momento han crecido los sueldos, han crecido el valor de los insumos, subieron las tarifas, y ha disminuido el valor de la materia prima, haciendo esto un cóctel explosivo, o cuanto menos muy peligroso para mantener este sistema a largo plazo”, reflexionó.
El gerente de CAPIP ensayó una salida, la cual exige el compromiso de todos los actores de la actividad. “Esto se soluciona con medidas de fondo, pero por sobre todo con mucha madurez de los sectores, cuando hubo posibilidades de dar siempre se dio, tenemos que ser conscientes que a veces no se puede dar. Quizás el error fue haber dado demasiado en su momento”, afirmó.
13/08/07
PESCA & PUERTOS
